Opinión

Heridas en el pie diabético. Parte 2

02 de agosto de 2019

En la primera parte de este escrito te relaté el panorama mundial de el problema de los pies de los diabéticos que conlleva a la amputación de estos en muchas ocasiones.

Creo que deje claro que la mayoría de estos episodios de amputación no se deben a fenómenos de violencia extrema o severos accidentes laborales o de otra índole sino a lesiones muy pequeñas que se originan muchas veces sin que el paciente la haya descubierto.

Cualquier ruptura de la piel, por pequeña que sea, puede ser la puerta de entrada para bacterias que se asientan en las estructuras del pie y que al no encontrar oposición debido al sistema inmunológico del diabético que está debilitado, se desarrollan hasta llegar a invadir estructuras tan profundas como articulaciones, tendones, ligamentos y huesos.

Así es común que veamos infecciones severas en el pie de los diabéticos que inicialmente comenzaron por una puyada de una espina o de un alfiler así como ampollas, laceraciones, pequeñas cortadas al cortar las uñas, quemaduras al caminar descalzo en en la arena caliente o en el área caliente de concreto alrededor de las piscinas.

Los zapatos nuevos constituyen a menudo un agente ofensor para el pie diabético, por lo que debemos usarlos solo un rato cada día hasta que vayan ablandando y ellos se adapten a la forma de nuestros pies y no al revés. El uso de calcetines es obligatorio para las personas diabéticas porque constituyen otra capa de protección adicional para el pie. El corte o decapitación de los callos, utilizando las llamadas cuchillas credo, constituye otro origen común para ulceraciones en los pies de los diabéticos y la consiguiente infección.

Las mujeres son más afectas al uso de sandalias o zapatos que no cubren en su totalidad el pie por lo que las heridas por pisotones, golpes contra las patas de los muebles o escalones en una escalera, constituyen una fuente común de heridas para ellas.

Las heridas producidas por pequeños objetos que han sido abandonados en el piso, como pequeños juguetes o partes de ellos, piedrecillas, fragmentos de vidrio u otros materiales duros pueden causar heridas. En el campo vemos heridas producidas por la penetración de la piel por hierbas de consistencia dura.

Una uña enterrada o heridas producidas al cortarse las uñas por parte del mismo paciente, producen heridas que inician el ciclo de destrucción, por eso en La Escuela Para Diabéticos, tenemos un lema que dice que "las pequeñas heridas requieren grandes atenciones". En la parte 3 te enseñaré a elegir un zapato que pueda proteger correctamente los pies del diabético.

Dr. Edgardo Gaitán
[email protected]
Instagram: @doctorgaitan

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