¿Existe competencia entre cliente y proveedor?
Es muy común que dentro de las relaciones comerciales entre empresas que pueden atender los mismos sectores económicos, en muchas ocasiones se confunda el rol de cada una e inclusive pensar que pueda existir competencia entre un proveedor o suplidor de un bien o servicio y el cliente a quien se le brinda el bien o servicio.
Estos agentes económicos, que muchas veces se encuentran en niveles de competencia distintos, piensen que están compitiendo entre si o inclusive uno de ellos puede pensar que el otro le está quitando clientes o ejerciendo una competencia desleal.
Por lo regular este tipo de comercios lo que tenía en común entre si, es que uno se complementa con el otro, creando la confusión que en ocasiones terminan en disputas comerciales cuando la relación que existía entre ambos se distorsiona o rompe.
Tomemos algunos ejemplos para que se pueda ver con más claridad. Pensemos en una cervecería que distribuye cerveza al por mayor a distintos puntos de ventas, que se encargan de hacer comercio al por menor. El hecho de que la cervecería en algún momento le pueda vender al detal a “x” o “y” persona natural o jurídica no quiere decir que se convierta en el competidor de una bodega. La línea principal de negocio de la cervecería no es vender cerveza al detal, a lo mejor lo hizo para complacer una solicitud de uno de sus clientes que le compra al por mayor, pero no es el modo regular de hacer negocio, es una excepción. La bodega necesita de la cervecería para que le provea la cerveza para vender al detal y nunca podría pensar poder competir con la cervecería porque tienen negocios y clientes distintos. La bodega se complementa del servicio de la cervecería pero no hacen competencia entre si.
Así mismo podemos dar otros ejemplos como el caso de los bancos con la financieras. Ambos prestan servicios financieros y pereciera que compitieran entre si pero no es así, ya que los cliente bancarios son más formales y requieren de más requisitos para un préstamo, por lo que el servicio es más costoso. En cambio la financiera tiene menos requisitos que el banco y tiene otro tipo de clientela. Esto no quiere decir que un cliente bancario no pueda ir a una financiera o viceversa, pero la oferta de cada cual está dirigida a su tipo de cliente y no la excepción. Incluso no son regulados por las mismas entidades.
De la misma manera podemos mencionar el Pricemart versus una abarrotería, en donde se comprueba con más facilidad que no son competidores entre si, por lo tanto no puede haber competencia entre ambos. La abarrotería tiene clientes muy pequeños de ventas al detal y el Pricemart vende al por mayor como su negocio principal. La abarrotería es un cliente del Pricemart y no su competidor.
En conclusión podemos decir que las actividades son distintas, porque sus costos de operación y requerimientos de capital son distintos, en cada ejemplo dado. Todos atienden demandas de clientes diferentes, ya sea por el volumen de la demanda, los tiempos en la prestación del servicio o los riesgos asumidos que son diferentes, y así lo entienden los reguladores en cada actividad.
* El autor es abogado y exadministrador de ACODECO.