En el barrio, cualquier lugar era una cancha
Hoy les voy a hablar, sobre fútbol. El panameño, tiene memoria corta. Por ello, no está de más recordar, algunas cosas del fútbol. Los que jugábamos este deporte, tenemos, la obligación de abrir y hacer el recordéis debido.
Uno de ellos, eran las canchas, que cuando llovía, era un lodazal. Los charcos y las piedras eran parte, del panorama. Cualquier lugar, era una cancha, los tacos, eran de cuero y los taquillos, se clavaba. Las pelotas de cuero y cuando llovía, esos cuadros eran un lodazal. Se formaban, unos charcos con las lluvias. Había compañeros, como chachito, que revivían, estos muertos cuando la pelota caía en estos lodazales, no se sabía que pesaba más: los tacos o la pelota.
En Barraza, había una cancha y lo que hoy, se denomina el Maracaná. Se jugaba, en la cancha de Santa Rita, en el cuadro del Instituto Nacional. Otra cancha era, que quedaba, en la [vía] Transístmica, en dónde hoy queda la Kinner. Se practicaba, muchas veces, en el estadio, Juan Demóstenes Arosemena.
El deseo de jugar era tal que se caminaba, para practicar, muchas veces, solo con el desayuno. Hoy las canchas, son artificiales, con un buen drenaje y una pelota que vuelan y unos tacos ligeros. Decía que, solo la clase pobre jugaba, hoy día vemos como la clase media tiene equipos y juega el deporte que fue de los pobres.
* El autor es periodista.