El sistema de salud exige transformación inmediata
La crisis del sistema de salud panameño representa una de las prioridades más urgentes e impostergables que afecta diariamente a miles de ciudadanos que enfrentan servicios deficientes, esperas prolongadas y atención inadecuada. La transformación del sistema con equidad y eficiencia ya no puede seguir postergándose. Las deficiencias estructurales incluyen infraestructura hospitalaria obsoleta, escasez de medicamentos, falta de equipamiento médico moderno, personal insuficiente y mal remunerado, y largos tiempos de espera para consultas y procedimientos. Los pacientes experimentan estas carencias como parte de su realidad cotidiana, viendo comprometida su salud por limitaciones del sistema. La inequidad en el acceso es particularmente grave. Mientras quienes pueden pagar acceden a servicios privados de calidad, la mayoría debe conformarse con un sistema público saturado. Las áreas rurales e indígenas enfrentan barreras adicionales, con instalaciones precarias y escaso personal médico. La pandemia evidenció brutalmente las fragilidades sistémicas, pero los problemas existían mucho antes y persisten después. Se requiere una reforma integral que modernice la infraestructura, mejore las condiciones laborales del personal de salud, garantice el abastecimiento de medicamentos y establezca un modelo de atención preventiva. * El autor es abogado.