Opinión

El Semillero olvidado: El enorme reto de institucionalizar nuestro fútbol provincial

19 de enero de 2026

El fútbol no nace en las luces de las selecciones nacionales; se gesta en las canchas de barrio de nuestros corregimientos y en la pasión inquebrantable de las ligas distritoriales. Sin embargo, por décadas, el desarrollo del fútbol provincial ha operado bajo una “informalidad romántica” que hoy choca con la realidad global. Con la ejecución del plan FIFA Forward, la estructura artesanal ya no es suficiente: el fútbol moderno exige que la formación de niños y jóvenes sea tratada con rigor institucional.

El Fútbol Base y Juvenil: La Inversión Prioritaria

El fútbol base (6 a 12 años) y el fútbol juvenil (13 a 19 años) son los destinatarios finales de los programas de desarrollo. No se trata solo de entregar balones; se trata de implementar reglamentos de fútbol base que respeten las etapas madurativas del niño. FIFA Forward enfatiza que el aporte asignado debe priorizar la creación de festivales de base y torneos juveniles con calendarios estables que duren más de tres meses al año.

Sin una competencia juvenil constante, el talento se pierde en el vacío entre la escuela y la adultez. Por ello, la creación de calendarios unificados es vital para que los seleccionadores nacionales pongan sus ojos en las provincias y no solo en la capital.

El Motor del Cambio: FIFA Forward y la Rendición de Cuentas

El programa de desarrollo de la FIFA no es un cheque en blanco. Es un motor de crecimiento condicionado a la transparencia. Para que una estructura provincial sea sostenible, el cumplimiento de los informes financieros es el único camino. La era de los “recibos a mano” y los fondos sin destino claro ha muerto.

Hoy, para que los fondos lleguen a las categorías juveniles, las ligas deben presentar presupuestos auditados. Quien no rinde cuentas, no solo incumple una norma, sino que le roba la oportunidad a un joven talentoso de entrenar en condiciones dignas.

La Estructura Legal: El Cimiento de la Pirámide

El gran obstáculo para que el dinero del fútbol llegue a donde se necesita es el estatus legal. Desde la liga de corregimiento hasta la provincial, contar con personería jurídica y reconocimiento deportivo es obligatorio.

Conclusión: Un Compromiso con el Mañana

El aporte de la FIFA está disponible, pero no llegará por inercia si no profesionalizamos nuestras bases. Necesitamos directivos que entiendan que gestionar el fútbol juvenil es gestionar el futuro del país. El desarrollo no es solo ver rodar la pelota; es asegurar que cada centavo invertido en un niño de corregimiento sea debidamente auditado y transformado en una oportunidad de vida.

Si queremos que nuestro fútbol crezca, el orden administrativo en las provincias debe ser tan preciso como un pase a gol. Solo así, el programa Forward dejará de ser una sigla lejana para convertirse en el motor que transforme nuestro semillero en una realidad de éxito internacional. * El autor es entrenador de fútbol.

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