El Peñón de Gibraltar y el acuerdo Schengen
Pasó desapercibido en medio de las celebraciones por el triunfo de fútbol de España ante Francia. Desapareció para siempre la Verja del Peñón de Gibraltar, que marca el fin de una era histórica y el inicio de un nuevo capítulo de integración producto del Acuerdo de Schengen largamente acariciado por España.
Su nombre proviene de Schengen, un pequeño pueblo vinícola de Luxemburgo donde se firmó originalmente el acuerdo en 1985, en un barco sobre el río Mosela, punto simbólico donde se unen las fronteras de Luxemburgo, Francia y Alemania.
El Peñón de Gibraltar pertenece al Reino Unido. Su soberanía fue cedida a la Corona británica de forma indefinida en 1713 mediante el Tratado de Utrecht. Sin embargo, España nunca ha renunciado a este territorio y reclama su devolución.
Alberga una reserva natural con fauna única, una inmensa red de túneles militares históricos y espectaculares miradores que permiten ver las costas de Europa y África simultáneamente.
Fortificaciones, un laberinto subterráneo excavado a mano por los británicos a finales del siglo XVIII. Túneles de la Segunda Guerra Mundial: Una auténtica ciudad subterránea de más de 50 kilómetros construida para guarecer a miles de soldados con hospitales, almacenes y panaderías.
Cada día, más de 15.000 trabajadores españoles cruzan al Peñón para trabajar en sectores como la salud, los servicios y la construcción. Con la caída de la frontera, se eliminan las colas kilométricas y las horas de espera. El paso se vuelve fluido, asemejándose a cruzar una calle abierta entre dos municipios vecinos.