Opinión

El folclórico lenguaje del General Torrijos

12 de mayo de 2026

El general Omar Torrijos era parco al hablar, pero sus expresiones tenían características especiales. Por ejemplo, decía: “no hay enemigo pequeño”. Al comparar problemas de naciones vecinas con los que enfrentaba Panamá, expresó: “cada pueblo tiene su propia aspirina” y en su anhelo por un país mejor, escupió: “lo que yo quiero para mis hijos, lo quiero para mi patria”. Ante elogios de simpatizantes decía: “díganme lo malo que lo bueno yo lo sé”. Al referirse a sus intenciones por recuperar la Zona del Canal, expresó que en esta lucha lo encontrarán “de pie o muerto, pero nunca de rodillas...Nunca!”. Cuando lo tildaron de izquierdista ripostó que no estaba “ni con la izquierda ni con la derecha, con Panamá”.

El 7 de septiembre de 1977, en la sede de la OEA en Washington D.C., después de estampar su firma en los Tratados Torrijos - Carter, expresó que los panameños “quedamos bajo el paraguas del Pentágono”. (A propósito. Yo estuve ahí, lo vi firmar y lo escuché). En conversaciones preguntamos y él contestaba, insistimos y el general respondía hasta suspender el diálogo con un tajante “cambio y fuera!” Omar Torrijos Herrera nació el 13 de febrero de 1929 en Santiago, Veraguas, y murió el 31 de julio de 1981 en el Cerro Marta, La Pintada, Coclé. Murió sin doblegar las rodillas, sin escuchar lo malo que de él ahora dicen, logrando parcialmente para el pueblo lo que quería para sus hijos, nos dejó bajo el paraguas del Pentágono. y parafraseándolo, decimos: ¡Cambio y fuera!

* Periodista.

Contenido Patrocinado
TE PUEDE INTERESAR