EDITORIAL : Un baño de realidad
Hace cincuenta años y menos nos vanagloriábamos porque los desastres naturales eran poco comunes en el país. Con el paso del tiempo, el fenómeno del Niño y la Niña y el Cambio Climático nos comenzaron a pasar factura.
El reciente terremoto confirmó que la creación del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) fue una decisión correcta. Están en la primera línea de la asistencia a los afectados por cualquier desastre, en alianza con el Cuerpo de Bomberos de Panamá y los diversos cuerpos de seguridad armados.
Lo cierto es que el terremoto reveló que debemos invertir mucho más en educación, en las escuelas, barrios, centros de trabajo y en las propias entidades públicas. Con información permanente, ejercicios cívicos y educación, tendremos a una ciudadanía alerta y siempre bien preparada.