EDITORIAL : Frente a los desacuerdos
Los más importantes proyectos de desarrollo se enfrentan, en estos momentos, a diversas oposiciones, demandas o alegatos. Se trata de obras que impactarán en el futuro del país por su peso en la economía y la creación de empleos.
La mayoría o casi todos los rechazos tienen fundamentos ideológicos o políticos, pero muy pocos están relacionados con las consecuencias de las obras. Cuando hay desacuerdos, le corresponde al Estado y al gobierno, tomar las decisiones que sean necesarias para mayor beneficio del país.
En este panorama hay los legítimos interesados, que generalmente son una minoría y los activistas políticos e ideológicos, organizados como grupos antisistemas, siempre al otro extremo del desarrollo, con discursos de descalificación o confrontación. Se oponen por politiquería y nada más.