Dos temas que preocupan por su impacto
Uno de los principales elementos de preocupación nacional es el posible desarrollo del fenómeno de El Niño, el cual podría intensificarse y presentar características de un evento fuerte o incluso “súper Niño”. Este fenómeno se asocia con la disminución de lluvias, el aumento de temperaturas y la aparición de sequías prolongadas, lo que impacta directamente los recursos hídricos del país.
En el caso panameño, estas condiciones afectan áreas estratégicas como la cuenca del Canal de Panamá, donde el nivel de agua es esencial para su funcionamiento. Asimismo, la reducción de lluvias incide en el abastecimiento de agua potable y en la producción agrícola, disminuyendo el rendimiento de cultivos y afectando la disponibilidad de alimentos. Estos efectos generan un impacto directo en los precios, incrementando el costo de productos básicos. Además, la menor disponibilidad de agua puede afectar la generación de energía hidroeléctrica, obligando a recurrir a fuentes más costosas. Esto se traduce en un aumento en las tarifas eléctricas y en mayores costos para las actividades productivas. Como resultado, se produce un efecto en cadena que repercute en toda la economía nacional. En conjunto, la combinación de los efectos del fenómeno de El Niño y el aumento del precio del petróleo representa un desafío significativo para Panamá. Estos factores no solo inciden en la economía, sino también en la seguridad alimentaria y la estabilidad social. Ante este panorama, resulta fundamental fortalecer la planificación estratégica, promover el uso eficiente de los recursos y desarrollar políticas que permitan al país adaptarse a un entorno cada vez más cambiante e incierto, garantizando sostenibilidad futura. * Abogado.