Déficit educativo actual en centros penales juveniles
La educación es un derecho fundamental y una herramienta clave para la reinserción social. Sin embargo, en los centros penales juveniles de Panamá, este derecho enfrenta importantes limitaciones que afectan el futuro de adolescentes privados de libertad.
Aunque la legislación panameña y los convenios internacionales reconocen el acceso a la educación para esta población, en la práctica persisten brechas significativas. Muchos jóvenes ingresan al sistema penal juvenil con un marcado rezago escolar, producto de la exclusión social, el abandono educativo y la falta de apoyo familiar previo a su reclusión. Dentro de los centros, la cobertura educativa no siempre es completa ni continua, debido a la falta de recursos, infraestructura limitada y escasez de programas adaptados a las necesidades reales de los adolescentes.
Si bien existen esfuerzos interinstitucionales entre el Ministerio de Gobierno, el Ministerio de Educación y otras entidades para ofrecer educación formal y capacitación técnica, estos programas resultan insuficientes frente a la magnitud del problema. La educación en los centros juveniles sigue siendo vista, en muchos casos, como un complemento y no como un eje central del proceso de rehabilitación. Garantizar una educación integral y de calidad en estos espacios no solo es una obligación legal, sino una inversión social indispensable para reducir la reincidencia y ofrecer a los jóvenes una verdadera oportunidad de reconstruir su proyecto de vida. * Abogado.