Al rescate de nuestros valores
Euclides M. Corro R.
El viernes pasado tuve el gratísimo honor de entrevistar para el programa radial ‘En Blanco y Negro’, de Radio Mía, que dirige mi amigo José Luis Gil, a una de nuestras más grandes glorias de la canción y entretenimiento, don Sócrates Laso, todo un espectáculo que nos hizo pasar realmente una hora inolvidable.
A sus 71 años tiene todavía una voz impecable, hace alarde de un gran humor y una memoria privilegiada. Y, aunque no acostumbro a recibir llamadas de los oyentes, en esta oportunidad estas llovieron para aplaudir y reconocer la valía de nuestro entrevistado.
Sócrates recordó sus inicios y se refirió a todas las tareas que emprendió con tal de surgir, lograr un nombre y hacer realidad un sueño. Nos dijo que cuando Radio Mía empezó, y contando él con tan solo 14 años, participó del concurso de cantantes que tanto éxito tuvo en esos tiempos la emisora. La primera vez le tocaron la campana, pero se repuso y estableció el record de 18 semanas alcanzando el primer lugar.
El viernes cantó “a capela”, los boleros que lo hicieron famoso y música tropical que es de su autoría y que fueron grabadas e interpretadas por artistas muy famosos, entre ellos El Gran Combo de Puerto Rico. Imitó a Pedro Vargas, Julio Iglesias, José José, José Luis Rodríguez (El Puma) y Daniel Santos. Cerró con broche de oro imitando a un personaje histórico como Omar Torrijos. En las emisoras es más fácil que se promueva el disco de un intérprete extranjero que de un artista nacional.
Está decepcionado porque después de componer un tema musical para la Autoridad de Turismo, con motivo del pasado carnaval, y existiendo un compromiso al respecto, el nuevo director de esta entidad simplemente le dio la espalda y no validó el mismo. En fin, hicimos referencia a cantantes de mucho talento y trayectoria como Cutito Larrinaga, Orlando Ruiz, Pablo Azael y muchos otros que tienen la categoría suficiente para deleitar a un mercado creciente en los principales escenarios nacionales, pero a los que muy pocas veces se les da la oportunidad. Ojalá que algún día también podamos unir a estas figuras y traer, por ejemplo, desde Nueva York a un gran cantante romántico como Ulises Marcel, de fama internacional, y que todos podamos deleitarnos de un concierto de esta categoría. Para ello es importante que el público también haga su parte respaldando a los artistas nacionales y exigiéndole a los promotores espectáculos de este género musical, porque es un derecho e igual nos lo merecemos.
*El autor es periodista.