Mon hace un llamado de atención a los directores y administrativos de las CSS
A través de una circular dirigida a los directores médicos y administradores de instalaciones de salud (hospitales, policlínicas, clínicas, ULAPS y otras) de la Caja de Seguro Social, el director general, Dino Mon, hizo un llamado a la supervisión activa para que se logre una gestión dinámica, preventiva y proactiva en las unidades académicas.
“No es aceptable esperar a que las deficiencias se evidencien en redes sociales o en medios de comunicación para actuar. La identificación y corrección de fallas debe originarse desde la propia gestión interna, con sentido de urgencia, responsabilidad y compromiso con la mejora continua”, indica la nota.
El directivo aclaró que sus visitas regulares a las distintas instalaciones de salud a nivel nacional tienen como propósito verificar, de manera directa, el cumplimiento de las obligaciones con los pacientes, tales como: condiciones físicas de las instalaciones, avance de obras, mantenimiento y restauración, niveles de abastecimiento, disponibilidad de medicamentos e insumos, funcionamiento de laboratorios, gestión de citas y tiempos de atención, así como la calidad humana en el trato al paciente, y no sorprender al personal.
“Continuaré realizando personalmente estas supervisiones de forma periódica, como parte de mi responsabilidad con la institución y con la población que servimos. En esa misma línea, exhorto a cada uno de ustedes, en su condición de líderes de sus respectivos centros, a asumir como parte esencial de su gestión el recorrido sistemático de sus instalaciones. Les corresponde identificar oportunidades de mejora y tomar decisiones oportunas orientadas a elevar la calidad del servicio en todos los niveles. Asimismo, deberán reportar y gestionar, ante las instancias competentes dentro y fuera de la institución, aquellos asuntos que excedan sus recursos, capacidades o competencias, dando seguimiento efectivo hasta su resolución”, expresó Mon a través de la circular DENCOM-M-031-2026.
El funcionario cerró la misiva recordando que la razón de ser es el paciente y, por ende, cada decisión, cada proceso y cada acción deben alinearse con ese principio. La excelencia no es un objetivo abstracto; es una práctica diaria que se construye con disciplina, compromiso y vocación de servicio.