La crisis sigue golpeando las universidades públicas
Profesionales consultados afirman que las denuncias de supuestos casos de nepotismo, corrupción y mal manejo de los recursos han erosionado la imagen de estas casas de estudios en Panamá
Ciertas universidades públicas en el país atraviesan una pérdida importante de credibilidad y liderazgo, sumado a presiones presupuestarias y acusaciones constantes de presuntos actos de corrupción.
Con este panorama, surgen voces que intentan darle explicación a cómo se ha llegado a esto e intentan dar soluciones. Para catedrático Miguel Antonio Bernal el nepotismo, la impunidad y la corrupción han dominado el acontecer universitario.
Según el también abogado, estas instituciones necesitan una reestructuración urgente, “ya que el camino que llevan no es el correcto”. Afirmó que “esta crisis no tiene nada que ver con la academia, sino con el pelechar de muchos que, desde sus cargos y desde esa nefasta reelección que han promovido, no dejan que se tome el rumbo correcto”.
Volver a la academia
Bernal ofreció posibles escenarios para solucionar esta crisis: “en primera instancia, conviene fijar de una manera clara y transparente los principios de la educación nacional, a todo nivel, y en segundo lugar, a lo que se refiere a la educación superior, se debe dar una ley orgánica de universidades y que incluya las públicas y las privadas”.
Por su parte, el catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá (UP), Candelario Santana, sostuvo que la crisis actual de las universidades públicas “se debe al mal manejo administrativo y presupuestario, ya que gran parte de los recursos terminan destinados a salarios y gastos administrativos, en lugar de fortalecer la calidad académica y la investigación”.
Sobre la situación de la Universidad Autónoma de Chiriquí, Santana manifestó que “ha terminado replicando prácticas que históricamente se han señalado en la Universidad de Panamá”. Subrayó que “si se llegara a salir a la luz pública todo lo que ocurre en la UP, probablemente lo de la Unachi quedaría pequeño”.
ml | En los últimos días, la Universidad Autónoma de Chiriquí ha enfrentado una de sus mayores crisis, según analistas. Ante la falta de pagos al personal administrativo y profesores, su rectora, Estelvina de Bonagas ha salido al paso, y anunció gestiones para garantizar la estabilidad. Sin embargo, el pasado 13 de mayo, varios medios de comunicación afirmaron de la posible renuncia de la rectora, pero desde la UNACHI se desmintió. Por su parte, la ministra de educación Lucy Molinar expresó que “esa información [renuncia], yo no la puedo desmentir porque es cierta, no me toca a mí explicarlo. Yo creo que la rectora tendrá su oportunidad de explicar lo que le corresponda”.
“Han tergiversado por completo el concepto de la autonomía universitaria, hay todo menos educar, felizmente todavía quedan profesores que desarrollan una tarea académica, pero son cada vez más los menos”.
“Mientras otras universidades compiten en investigación, publicaciones y tecnología, en UNACHI seguimos atrapados en escándalos y politiquería. El costo de soberbia y el poco importa lo paga Chiriquí”.