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Jóvenes en conflicto con la ley dieron el primer paso hacia un cambio espiritual

23 de mayo de 2026

Con la presencia del arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, 27 jóvenes del Centro de Cumplimiento de Menores de Las Garzas participaron de la celebración de la santa misa y de los Sacramentos de Iniciación Cristiana, que se llevaron a cabo en la capilla Virgen de La Merced, ubicada en Las Garzas.

Se trata de jóvenes infractores que, en horas de la mañana de este sábado cumplieron sus requisitos de bautismo, confirmación y primera comunión, en esta celebración religiosa que los incorpora formalmente a la Iglesia Católica, informó el Ministerio de Gobierno en un comunicado.

Una de las madres que acudió a acompañar a su hijo en estos actos indicó que, gracias a Dios, su hijo ha podido cambiar, logrando una transformación espiritual, física y emocional.

“A todos los chicos que no han estado en un centro, les digo que piensen bien antes de hacer algo incorrecto. Esfuércense y estudien, porque los padres sufrimos mucho cuando les pasa algo, y más aún cuando están detrás de unos barrotes de hierro”, reiteró.

Por su parte, un joven infractor que recibió el bautismo sostuvo que se encontraba feliz ya que dio un paso importante en su vida, conoció lo que es el amor de Dios y ahora pasará a ser un hijo más del Padre. Añadió que deben seguir avanzando, porque merecen tener una segunda oportunidad al momento de salir en libertad.

“A los demás jóvenes quiero decirles que dejen el camino malo porque tiene consecuencias.

Mientras que Monseñor Ulloa destacó la importancia de haber participado en estos actos con los jóvenes reafirmando la convicción de creer en la juventud.

Señaló que, aunque el mundo los pueda ver con una mirada de juicio, solo Dios los mira con un corazón lleno de amor y esperanza.

Destacó que es bueno saber que estos muchachos, después de reconocer sus caídas, son capaces de levantarse. “La sociedad tiene que mirarlos, no por lo que hicieron, sino por lo que ellos quieren hacer de ahora en adelante y con la disponibilidad de cambiar sus vidas”, enfatizó el arzobispo.

Ysati Forte, directora del Instituto de Estudios Interdisciplinarios (IEI) del Ministerio de Gobierno, explicó que con estos actos se busca reafirmar el compromiso y llenar la parte espiritual del adolescente. “Esto no es un depósito; lo que se desea es que ellos aprendan, tengan una vida en Cristo y una formación espiritual”, concluyó.

Este emotivo encuentro recuerda que el verdadero sentido de la justicia no radica en el castigo permanente, sino en la capacidad de transformar vidas. La fe y el acompañamiento espiritual abren una ventana de esperanza para estos jóvenes, demostrando que el error de un momento no define el destino de sus vidas.

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