El dióxido de cloro está revolucionando a la medicina

  • Patricia Callisperis
  • Andreas Kalcker
  • Ricardo Velásquez
  • Pedro Chávez Zavala
      René Hernández González |

      Así lo expresa el científico alemán, Andreas Kalcker. “Tengo varios años de utilizar esta sustancia con resultados extraordinarios y les aseguro que el dióxido de cloro es el descubrimiento más importante en los últimos cien años en el campo de la medicina”, señala Kalcker.

      Este investigador encabezó una rueda de prensa donde participaron los siguientes médicos: El doctor Pedro Chávez Zavala quien preside la Coalición Mundial Salud y Vida COMUSAV de México; la doctora Patricia Callisperis quien preside ese organismo en Bolivia y el doctor Ricardo Velásquez quien es el presidente de esa coalición capítulo de Panamá.

      El evento fue seguido por miles de personas en Panamá y el mundo a través de una transmisión directa que utilizó la plataforma Facebook Live.

      La COMUSAV tiene presencia en más de 20 países; cuenta con más de tres mil médicos y más de 50 mil personas ya están suscritas a este movimiento.

      El doctor mexicano Pedro Chávez Zavala dice que en su país se están curando a muchos pacientes de Covid-19 y otras enfermedades.

      “Solo para poner un ejemplo un doctor que se llama Manuel Aparicio que es el vicepresidente de la COMUSAV ha tratado con éxito rotundo a más de mil pacientes”, declara Chávez Zavala. Agrega que hace seis meses junto al maestro Kalcker se le dio una conferencia al personal superior del hospital militar central de México.

      “Se les habló a los médicos militares sobre la experiencia de una molécula nueva que no conocían y gracias a ello ya hay un protocolo nuevo que ya fue aprobado por un comité de ética y uno de investigación y ya estamos afinando los detalles para presentarlo de manera formal y sea autorizado por las autoridades federales, de la república mejicana. A diario estamos tratando con éxito a pacientes Covid positivos y se han salvado miles de vida gracias al dióxido de cloro”, dice el doctor mexicano.

      “En mi profesión médica nunca había tenido tanta satisfacción como en este periodo de pandemia donde he podido tratar a miles de pacientes con el dióxido de cloro; todos los días atendemos a pacientes con Covid-19 y otras enfermedades”, manifestó el doctor Pedro Chávez Zavala.

      Por su parte la doctora boliviana Patricia Callisperis se le quebró la voz al narrar los cuadros dramáticos que se registraban en Bolivia antes de la aplicación del dióxido de cloro. Ella es quien ha revolucionado al mundo de la medicina en Bolivia y ha tenido la oportunidad de salvar a mucha gente de regiones apartadas con la aplicación del dióxido de cloro.

      Al igual que los demás colegas no pudo ocultar su gran satisfacción por lo que está haciendo esta sustancia.

      “El dióxido de cloro no es tóxico; se usa desde hace años en tratamientos de agua; en envases de sangre y ahora con este descubrimiento científico está salvando muchas vidas. La doctora Callisperis le hace un llamado a los médicos y a los periodistas a que investiguen más para que no sigan confundiendo a la población mundial.

      “Hay que volver a los tiempos de la química sencilla y básica para poder entender este descubrimiento y sus efectos positivos extraordinarios”, expresa Callisperis.

      El doctor Ricardo Velásquez de Panamá es un especialista comprometido con el servicio social y la solidaridad. Desde hace diez años viene trabajando con la frecuencia del dióxido de cloro que es un color amarillo ámbar. Desde hace años le da seguimiento al doctor Andreas kalcker y el año pasado se pudieron conocer.

      Velásquez indica que comenzaron a trabajar con esta molécula a la que considera la revolución de este siglo en el campo de la medicina.

      “Quedamos fascinados por los resultados; nosotros trabajamos mucho con la energía y lo que provoca el dióxido de cloro es darle a la persona ese tipo de energía y oxigenación que necesita”, expresa Velásquez. Durante la rueda de prensa una paciente de cáncer que fue tratada por el doctor Velásquez dio un testimonio excelente de cómo su vida se ha transformado con el uso del dióxido de cloro.

      Ella antes no podía mover ni las manos y ahora se encuentra en buen estado. En estos momentos el galeno atiende a un paciente que la medicina tradicional lo mandó para su casa ante la impotencia de no poder hacer nada por él. Ya ha recibido dos tratamientos con dióxido de cloro y los cambios a favor se notan. En la rueda de prensa también hubo testimonios del doctor 

      El científico alemán Andreas Kalcker declara que todas las sustancias pueden ser tóxicas. En el caso del dióxido de cloro no existe un solo caso de muertos por esta sustancia, desde la década del 30.

      “Para intoxicarme con dióxido de cloro yo debería ingerir 10 litros concentrados de esa sustancia durante 14 días consecutivos y esto es imposible”, asegura el investigador.

      “Nuestros descubrimientos no buscar confrontar a la industria farmacéutica ni perjudicarla, lo que buscamos es que trabajemos en conjunto pensando en darle una calidad de vida a la humanidad”, agrega Kalcker.

      Cuando se le preguntó sobre la Organización Mundial de la Salud y la posición sobre lo que está pasando manifiesta que la OMS debe sumar a todos los científicos que buscan alternativas para curar a los enfermos de la Covid-19.

      Kalcker está convencido de que con el tratamiento con el dióxido de cloro no será necesario la vacunación masiva que propone esa organización mundial de la salud. Los especialistas recibieron comentarios y preguntas de muchos periodistas, médicos y personas de otras disciplinas donde el común denominador era cómo se toma el dióxido y si era tóxico.

      Con las respuestas dadas la sala reunida en la rueda de prensa recibió las respuestas contundentes de los doctores… “el dióxido de cloro no es tóxico; la ingesta apropiada está curando a muchas enfermedades, incluyendo la Covid-19 y la persona debe buscar la guía y la orientación para la preparación de esta sustancia.
       

      René Hernández González
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