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¿Hasta cuándo durará el mutismo del jefe de la OTAN sobre Groenlandia?

16 de enero de 2026

El jefe de la OTAN, Mark Rutte, parece haber optado por hablar lo menos posible para mantener a la Alianza fuera de la trifulca entre Estados Unidos y Dinamarca por Groenlandia, pero está por ver que su estrategia tenga éxito.

Rutte esquiva las preguntas difíciles y sigue alabando al presidente estadounidense Donald Trump pese a su amenaza de anexionar Groenlandia, un territorio autónomo danés, para supuestamente garantizar la seguridad de Estados Unidos.

Unas pretensiones que podrían desmembrar la alianza militar creada hace 76 años y de la que forman parte tanto Estados Unidos como Dinamarca.

El enfoque del ex primer ministro neerlandés es cuando menos polémico.

En una reunión con miembros del Parlamento Europeo esta semana, Rutte se vio en aprietos.

"Los habitantes de Groenlandia están aterrados", le dijo la eurodiputada danesa Stine Bosse. "Por favor, indíquenos qué puede hacer esta alianza si dos países dentro de la alianza no logran alcanzar un acuerdo", añadió.

- Impertérrito -

Rutte se mantuvo impávido.

"Mi papel como secretario general lo tengo muy claro: nunca hago comentarios cuando hay discusiones dentro de la alianza", le contestó. "Trabajamos entre bastidores", dijo Rutte, elegido en 2024 por su capacidad para lidiar con Trump, con quien logró establecer una relación de confianza.

De hecho no duda en agradecerle que haya "convencido" a los países europeos de la OTAN para que gasten mucho más en defensa.

Fue "gracias al presidente Trump, y sé que todos me van a odiar por decir esto, pero es lo que pienso", recalcó ante los eurodiputados.

Mark Rutte confía en poder convencer a Trump de que no es necesario invadir Groenlandia para que Estados Unidos esté seguro.

"Todos estamos de acuerdo en la OTAN en que, para proteger el Ártico, debemos trabajar juntos, y eso es exactamente lo que estamos haciendo", enfatizó.

Pero ¿qué pasará si Donald Trump no cede?

Mark Rutte "debe actuar rápidamente pero discretamente entre bastidores para convencer a Estados Unidos", explica a la AFP Jamie Shea, del centro de estudios londinense Chatam House.

Algo así como una misión de "buenos oficios", explica por su parte el exsecretario general adjunto de la Alianza, Camille Grand. El tema es "saber en qué momento" debe hacerlo, considera.

- Varias opciones -

Tiene "legitimidad para decir: 'Vamos a encontrar una solución, entiendo la preocupación estadounidense por esta región, y nosotros en la OTAN tenemos propuestas'", explica Grand.

En Bruselas, la Alianza considera varias opciones, incluida una nueva misión en el Ártico basada en el modelo de lo que ya se ha hecho en el mar Báltico, para contrarrestar mejor la amenaza rusa.

Militares de varios países europeos llegaron a Groenlandia esta semana para verificar las condiciones de un posible despliegue en el marco de la OTAN.

¿Y si aun así no funciona?

Mark Rutte podría verse obligado a jugar su última carta: utilizar su capital de confianza con Trump para decirle: "esto no puede ser", resume un diplomático.

El problema es que este último cartucho solo puede usarse una vez.

"Rutte sabe que si fracasa ahora, podría quemarse y perder su capital ante Trump", añade un diplomático. "Quería usar este último cartucho para Ucrania, pero tal vez tenga que fabricar otro para Groenlandia".

Está previsto que Donald Trump participe en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, la próxima semana, y no se descarta la asistencia de Mark Rutte.

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