Zhang Ziyu, la muralla china de 2,23 metros enamorada del crochet
Aunque mida 2,23 metros y viva muy por encima de sus rivales en el Mundial de básquet femenino, la joven pívot china Zhang Ziyu, a menudo comparada con su ilustre compatriota Yao Ming, no deja de ser ante todo "solo una niña" enamorada de su deporte... Y del crochet.
La pívot, que es solo un centímetro más baja que Victor Wembanyama, es una de las atracciones del Campeonato del Mundo que se disputa en Berlín.
Con apenas 19 años, participa en su primera gran cita internacional absoluta tras haber hecho saltar por los aires las estadísticas en el Campeonato de Asia U18 hace dos años, con 35 puntos y 12 rebotes de media durante el torneo, en el que fue elegida mejor jugadora.
Originaria de Shandong, en el este de China, Zhang Ziyu, cuyos padres son ambos exjugadores profesionales de baloncesto, debutó en el Mundial 2026 con una actuación convincente contra Estados Unidos y todas sus estrellas de la WNBA, partido en el que la joven anotó 13 puntos y capturó 6 rebotes en 18 minutos de juego.
Eso no impidió que las estadounidenses se impusieran (94-61), pero después del encuentro la superestrella estadounidense Caitlin Clark tuvo palabras muy cálidas para Zhang.
"Nunca me había enfrentado a una jugadora de este tamaño y está claro que nos causó problemas", afirmó.
"Creo que es una jugadora formidable y se ve lo joven que es. Se nota que todavía está en pleno proceso de aprendizaje, que está aprendiendo a jugar y a sacar partido de su principal arma, que es su altura. No hay mucho que se pueda hacer para detenerla cuando está cerca del aro".
- Un perfil único -
Comparada con Yao Ming, la leyenda del baloncesto chino de 2,29 m, la joven pívot sigue siendo utilizada con cuentagotas por sus entrenadores, que quieren protegerla, ya que muchas defensoras rivales juegan muy duro contra ella.
Solo disputó 11 minutos contra la República Checa, logrando solo tres puntos, y apenas 8 contra Italia (8 puntos).
Debido al perfil único de la joven, el cuadro técnico de la selección china ha recurrido a los servicios de un preparador físico, médicos y nutricionistas especialmente dedicados.
"Más allá de su altura, tiene que progresar rápidamente en movilidad y técnica si quiere seguir el ritmo en el baloncesto moderno", explica el seleccionador chino Luming Gong en un documental producido por la Federación Internacional (FIBA).
"Las transiciones son cada vez más rápidas, así que para nosotros, mejorar su rendimiento en carrera es nuestra prioridad. Tiene que anotar en ataque, pero también poder volver rápido a defender".
Su compañera en la selección nacional, Han Xu, no quiere ponerle demasiada presión: "En la vida es solo una niña. Es una jugadora excelente y estamos pensando en la mejor manera de utilizarla, y esperamos que se vuelva más agresiva".
- "Seguir progresando" -
"Este Mundial es un gran reto para mí, me voy a enfrentar a nuevas rivales y necesito trabajar mucho para aprender", dice Zhang Ziyu.
Fuera de la cancha, la joven practica con constancia el crochet y le gusta ver a sus amigos.
"A los ojos de mucha gente solo parezco muy alta, y seguramente piensan que soy una persona dura. Pero sinceramente, soy solo una chica joven. A veces todavía puedo ser muy infantil", sonríe.
"Sé que los jóvenes de mi edad salen y se divierten, pero eso no me supone ningún problema porque a mí lo que me gusta de verdad el baloncesto".
Las chinas, tras una derrota contra Estados Unidos y dos victorias contra la República Checa e Italia, disputan el miércoles la repesca contra Puerto Rico.
En caso de victoria, se enfrentarán a Francia el jueves en cuartos de final.