"Quiero ya sentir la tierra brasileña bajo mis pies", dice Pinheiro Braathen
El esquiador brasileño Lucas Pinheiro Braathen dio por terminados este lunes, con un abandono por una caída en el eslalon, unos Juegos Olímpicos memorables para él por el histórico oro conseguido el sábado en el eslalon gigante.
Sin poder ocultar una cierta decepción por lo ocurrido este lunes en Bormio, hacía balance de lo vivido en Italia y dijo estar deseando ya viajar a Brasil para festejarlo con su novia (la actriz brasileña Isadora Cruz), su familia y sus amigos.
"Los Juegos Olímpicos terminaron oficialmente para mí. Puedo ya empezar a pensar en volver a casa, dar un abrazo a la familia y a mi equipo. Obviamente claro que quiero ya volver a Brasil, sentir la tierra brasileña bajo mis pies, comer un pan de queso y disfrutar el éxito con mi novia y mi familia, con todos los que me ayudaron a llegar hasta aquí", declaró el esquiador nacido hace 25 años en Oslo pero que desde 2024 representa deportivamente al país de su madre.
Después de dar a Brasil y Latinoamérica su primera medalla olímpica de invierno con el oro del pasado sábado, Pinheiro Braathen ha tenido que gestionar la euforia por la hazaña con la necesidad de mantenerse concentrado para la prueba de este lunes, con únicamente un día entre ambas para digerirlo.
- "Muy orgulloso" de sus Juegos -
"Después del oro, estaba como volando, como en una nube. Pero al día siguiente tuve que ponerme de nuevo en 'modo deportista', regresar al trabajo, prepararme y analizar lo que iba a pasar hoy, realizando las modificaciones necesarias del material", explicó.
"En el deporte hay un dicho que dice que eres solo tan bueno como lo has sido en tu última competencia. Esa es mi mentalidad siempre, gracias a ese enfoque he podido progresar para ser mejor cada día y poder pelear por las medallas olímpicas. Hoy duele lo que ha ocurrido, pero sigo evidentemente muy orgulloso por mis Juegos", apuntó.
Pinheiro Braathen salió este lunes sexto en la primera manga del eslalon, en un momento en el que la nieve caía con fuerza sobre la pista Stelvio de Bormio, reduciendo la visibilidad.
"Estamos en el mayor escenario del mundo, esquiando por medallas olímpicas, y hay que exponerse. Tienes que esquiar con el corazón y hay que darlo todo. Eso es lo que hice hoy. Lo que convierte en arte al esquí alpino es ese delicado equilibrio entre estrategia, técnica e intensidad. Ese equilibrio que fui capaz de encontrar el sábado para dar el oro a Brasil, es el que no he podido encontrar hoy. Pero bueno, esto no debe quitar nada a lo que conseguí el sábado, que sigue siendo maravilloso", señaló.
- Un camino poco convencional -
¿Y qué es lo más valioso que Lucas ha aprendido en esta experiencia olímpica? Esa pregunta en la zona mixta de la Stelvio dejó al esquiador pensativo durante diez segundos antes de responder.
"Es una gran pregunta. Aprendido no lo sé, pero sí que me ha servido para demostrarme al máximo que atreverme a ser quien soy es mi mayor causa de felicidad. Y la felicidad te lleva al éxito. Creo que haberme atrevido a tomar las decisiones que he tomado, a abrir un camino que no había sido recorrido, un camino poco convencional, es la clave", estimó.
"Yo tampoco sería nadie sin mi equipo, se lo agradezco. Están conmigo cada día, ellos tienen que convivir con el Lucas destructivo, con el Lucas constructivo, con el Lucas de alta intensidad, con el Lucas amoroso y atento, con el Lucas triste y también con el Lucas enfadado y de mecha corta. Así que se lo agradezco", concluyó.