Pies en el suelo, el mantra de Thunder ante la opción de repetir título en la NBA
No mirar hacia atrás, pero tampoco hacia adelante: con ese mantra, los campeones defensores de la NBA, los Oklahoma City Thunder, se aprestan para perseguir el primer bicampeonato de la liga de baloncesto desde 2018.
Los Thunder, liderados por el actual Jugador Más Valioso y MVP de las Finales, Shai Gilgeous-Alexander, son claros favoritos tras lograr el primer puesto de la Conferencia Oeste y el mejor registro de la NBA con 64-18.
Pero el joven quinteto, señalado como la próxima dinastía de la liga, insiste en que aún no está centrado en ser el primero en ganar dos títulos al hilo desde que los Golden State Warriors lo hicieran en 2017 y 2018.
Gilgeous-Alexander afirmó que el bicampeonato "no es gran cosa" como factor de motivación.
Por ahora, su equipo espera a su rival en playoffs, que saldrá del duelo del play-in entre Golden State y Phoenix el viernes.
"Está bien, es una oportunidad", dijo el canadiense. "Está muy lejos todavía. Van a pasar tantas cosas antes de que lleguemos al partido en el que podamos asegurar las Finales".
Los Thunder lideraron el Oeste toda la temporada. Empezaron su campaña con un arranque de 24-1 y cerraron con una racha de 19-3.
El primer puesto se lo disputaron los San Antonio Spurs, que finalmente se conformaron con el segundo lugar, aunque ganaron cuatro de los cinco enfrentamientos directos.
- Defensa como arma -
Los Thunder cuentan con la ventaja de tener una plantilla que ya sabe ser campeona.
Gilgeous-Alexander firmó otra campaña digna de MVP, al terminar como el segundo máximo anotador de la liga, solo por detrás de Luka Doncic, con 31,1 puntos por partido.
También encadenó una racha histórica de 140 partidos consecutivos con 20 puntos o más desde noviembre hasta el final de la temporada regular.
El pívot Chet Holmgren consiguió su primera nominación al All-Star, con el promedio máximo de su carrera con 17,1 puntos por partido, incluso mientras elevaba aún más su ya imponente presencia defensiva.
Holmgren, que tuvo una media de 1,9 tapones por encuentro, es la pieza clave de una defensa dominante de los Thunder que permitió la segunda menor cantidad de puntos esta campaña y dejó a sus rivales con el peor porcentaje promedio de tiro.
OKC demostró ser maestro en perturbar el juego rival, con un promedio de 9,7 robos de balón por juego.
Holmgren todavía sentía los efectos de una fractura de pelvis sufrida meses antes cuando comenzaron los playoffs el año pasado.
Afirma, sin embargo, que está "extremadamente emocionado" de llegar a la postemporada sintiéndose "realmente bien".
Al igual que Gilgeous-Alexander, mantiene la vista en el presente y considera que el "objetivo siempre es ganar el último partido de la temporada".
"Tienes que intentar trasladar las experiencias de las que aprendiste, pero no puedes arrastrar el resultado", sostuvo Holmgren.
"Si estás sentado aquí en los playoffs diciendo: 'Bueno, ya sabes, ganamos el año pasado', eso no te va a ganar una serie de playoffs, ni un partido, ni te va a dar una parada defensiva en una posesión".