La escalada sigue en ascenso en India a pesar de los obstáculos
Impulsada por el auge de las salas privadas en las megaurbes del país, la escalada no deja de ganar popularidad en India, aunque todavía sigue lejos de poder rivalizar con el cricket, deporte rey del país, o con el fútbol.
De vuelta del Mundial de escalada de China, donde batió el récord nacional de velocidad en categoría masculina, Deepu Mallesh (28 años) explica que su objetivo ahora son los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Capaz de escalar un muro tan alto como cinco autocares en solo cinco segundos, ama este deporte porque "solo estás tú, la pared y el cronómetro".
Trabaja como monitor de escalada a tiempo parcial para "ganar un poco de dinero", explica a la AFP, ya que esa es para él "la única forma de poder sobrevivir en este deporte".
La falta de patrocinadores o apoyo gubernamental es un gran obstáculo tanto para él como para numerosos escaladores indios, que se ven por ello frenados a la hora de participar en competiciones internacionales. Muchos de ellos tienen incluso que terminar renunciando a su sueño.
- Un puñado de elegidos -
Son decenas de miles los practicantes de este deporte en el país, donde se han abierto una quincena de salas en diez años, principalmente en grandes ciudades, según datos de la Federación India de Alpinismo.
Pero solo un puñado de ellos puede desarrollar una carrera profesional por los elevados costes.
En el país más poblado del mundo, con más de 1.400 millones de habitantes, unos 3.500 escaladores participan en las competiciones nacionales y de ellos solo unos sesenta compiten a escala internacional.
Deepu Mallesh, de una familia humilde de trabajadores, participa en las competiciones gracias al apoyo de la federación.
Hace dos años, este deportista, que está clasificado para los Juegos Asiáticos de septiembre y octubre en Japón, participó en seis competiciones internacionales gracias a una financiación participativa que le permitió recaudar un millón de rupias (9.000 euros o 10.500 dólares).
- "Detectar jóvenes talentos" -
"Me he perdido competiciones por no alcanzar la suma requerida", reconoce Mallesh en un centro de entrenamiento de Pune, en el oeste del país.
Desde 2002, India ha sumado casi 70 medallas en torneos internacionales de escalada, especialmente en campeonatos asiáticos de categoría júnior.
La joven Joga Purty, por ejemplo, se llevó allí una medalla de plata en 2024.
A sus 19 años, se siente afortunada por contar con el patrocinio del conglomerado empresarial Tata: "Sin eso, formaría parte de los que han abandonado esto".
Un buen par de zapatillas y un arnés cuestan, cada uno, unos 90 euros (105 dólares). Una bolsa de magnesio, que se usa para cubrir las manos de polvo en busca de una mejor sujeción, unos 40 euros (47 dólares).
"Las zapatillas tienen una vida de apenas tres a seis meses, a veces menos, según el uso que les des", explica.
Shivpreet Pannu, una joven integrante del equipo indio júnior de escalada, considera también que "la falta de sostén financiero es el gran obstáculo".
Le costó tres años de competición poder comprar sus propias zapatillas, recuerda.
- En busca de reconocimiento -
La Federación está actualmente en conversaciones para tratar de que se reconozca esta disciplina oficialmente en el marco de la ley nacional sobre la gobernanza del deporte, explica su secretario, Keerthi Pais (50 años).
Para Deepu Mallesh, ese reconocimiento sería determinante ya que afectaría directamente a "la financiación, las infraestructuras y los patrocinios".
"Es así como este deporte logrará desarrollarse", estima Pais.
En Bombay, Shaiv Gandhi, director técnico de la sala "The Indian Bouldering Company", estima que instalaciones como la suya son un vector de crecimiento.
"Tenemos ya un programa en marcha en el que pedimos a nuestros instructores que detecten a los jóvenes talentos (...) Si creen que alguien tiene potencial, hay que dejarle escalar", sentencia.