Decepción y alegría con empate
AFP | Llegada al Mundial 2026 como debutante y una de las cenicientas del torneo, Cabo Verde le arrancó ayer un empate sin goles a España, vigente campeona de Europa, a la que ni siquiera el bautizo de Lamine Yamal en el torneo que se celebra en Norteamérica lo salvó de una actuación discreta.
La otra campeona del mundo presente en este Grupo H, (junto a Uruguay y Arabia Saudita), ya está avisada que los rivales no les pondrán las cosas fáciles.
En Atlanta, la Roja dominó con autoridad pero se topó con un equipo africano solidario, concentrado y de gran nivel físico, salvado en un par de ocasiones por su portero Vozinha, héroe en un Mundial recién cumplidos los 40 años, que terminó entre lágrimas y elegido como mejor jugador del duelo.
En varios momentos, sobre todo en la primera parte, España recordó a la Roja de 2018 y 2022 tuvo ecos de 2018 y 2022, cuando cayó en los penales de octavos ante Rusia y Marruecos en dos duelos en los que acaparó la posesión hasta el aburrimiento, pero no tuvo colmillo.