Alpinistas nepalíes reabren vía de subida al Everest rodeando un bloque de hielo gigante
Un grupo de guías nepalíes despejaron este martes la ruta que conduce a la cumbre del Everest, que se hallaba bloqueada desde hacía dos semanas por un enorme bloque de hielo que podía retrasar y poner en peligro las ascensiones.
Un grupo de alpinistas del más alto nivel, denominados "icefall doctors" (expertos en cascadas de hielo), comenzó a mediados de marzo a equipar con cuerdas las laderas del techo del mundo, como es habitual antes de cada temporada.
Pero su avance llevaba dos semanas bloqueado por la presencia de un serac -un enorme bloque de hielo- en la temible Cascada de Hielo del Khumbu, que abre la ruta nepalí hacia la cumbre del Himalaya.
"Un equipo de 21 personas, incluidos ocho expertos en cascadas de hielo, subió esta mañana, abriendo la ruta hasta el campamento 1", declaró a la AFP Lakpa Sherpa, de 8K Expeditions, que coordinaba la operación.
"El serac sigue ahí, así que el riesgo persiste... Esperamos que se derrita pronto", prosiguió.
En 2023, tres guías nepalíes perdieron la vida tras ser golpeados por un bloque de hielo mientras se encontraban en la cascada de Khumbu.
Nepal ha concedido más de 900 permisos de ascenso para distintas cumbres, incluidos 425 para el Everest, para la temporada de primavera (abril-junio).
Un mar de tiendas de campaña, capaz de albergar a más de un millar de personas -alpinistas extranjeros y sus guías-, fue instalado al pie del Everest para servir de punto de partida para el ascenso al pico de 8.849 metros.
La ruta nepalí más utilizada para alcanzar la cumbre del Himalaya comienza por la temida Cascada de Hielo del Khumbu, un glaciar surcado de grietas y seracs cuyo movimiento permanente, intensificado aún más por el calentamiento climático, hace que su travesía sea muy peligrosa para los alpinistas.
"Todavía no estamos enviando gente allá arriba", indicó Lukas Furtenbach, de Furtenbach Adventures, diciendo que espera la luz verde del comité que ha desplegado a los expertos.
Escalado por primera vez en 1953, el Everest atrae cada temporada a un número creciente de alpinistas, ya sean escaladores experimentados o principiantes en busca de sensaciones fuertes, hasta el punto de que algunos pasos estrechos quedan bloqueados por atascos humanos que ponen en peligro la seguridad de las cordadas.
Unas 700 personas alcanzaron la cumbre del Everest el año pasado por la vertiente nepalí, según el Ministerio de Turismo de Nepal, y un centenar más por la vertiente norte, a través de China.