Ruta histórica: esculturas en las áreas revertidas
Desde el traspaso del territorio que formaba la antigua Zona del Canal, se han construido diversas esculturas, plazas y monumentos con distintos significados
La multiculturalidad panameña está presente en las áreas revertidas del Canal de Panamá. En estos terrenos se pueden encontrar monumentos, obeliscos, estatuas y otros elementos representativos de la amistad con otras naciones o que guardan relación con la nacionalidad o hechos históricos; no obstante, el Ministerio de Cultura aclara que no todos son patrimonio nacional.
La lista actualizada, suministrada por la Unidad Administrativa de Bienes Revertidos del Ministerio de Economía y Finanzas, detalla que existen cuatro estructuras bajo su responsabilidad: el Mausoleo Omar Torrijos y la Plaza de las Etnias, ambos en Amador; el Obelisco del Cementerio Francés, en Paraíso y el Obelisco en la Ciudad de la Salud, en Camino de Cruces.
En esta zona también se pueden encontrar estatuas conmemorativas como la escultura “La Conquista de la Soberanía”, en honor a los Tratados Torrijos-Carter; el monumento en honor a los obreros españoles que trabajaron en la construcción del Canal de Panamá; y el Monumento a la Amistad Corea-Panamá, inaugurado para conmemorar los 50 años de relaciones diplomáticas entre ambos países. Todos están ubicados en la Calzada de Amador.
Otro punto conmemorativo de importancia es la estatua de Amelia Denis de Icaza, a un costado del asta de la bandera, en la cima del Cerro Ancón y el monumento al Dr. Arnulfo Arias, en Ancón.
Para el historiador Vladimir Berrío-Lemm es importante que, al momento de establecer un monumento, se deslinde el mantenimiento de dicha estructura.
“Puede que un grupo de personas, un colectivo, una institución, logren con trabajo tener el dinero para pagar la obra de un monumento; pero no para su mantenimiento. Por ello es necesario antes de empezar la obra (o sea, ya luego de asignada el área) saber qué entidad se hará responsable de su mantenimiento”, manifestó el historiador.
“A veces se comete el error de elegir un lugar porque está el espacio, pero puede que no sea un sitio frecuentado y la gente no se acerque a verlo ni a fotografiarlo y eso hace que también se olvide el mantenimiento”.