Por siempre “El Titán de las Américas”
En la Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Chitré, en Herrera, se congregó ayer la industria artística para despedir a uno de sus hijos más prolíficos, don Ceferino Nieto: “El Titán de las Américas”.
Al son de un nostálgico acordeón, su hijo Cristian Nieto le rindió honores y recordó su legado como formador de lo hoy que se conoce como música típica panameña.
“Gracias, gracias a todos ustedes por las condolencias en este momento tan difícil para nosotros”, expresó el también artista.
Por su parte, Esthercita Nieto, su hermana, le cantó por última vez aquellos temas con los que representaron a Panamá en importantes tarimas de Hong Kong, Miami, San Andrés, Nicaragua, etc.
Amigos, vecinos, colegas de la música y la “Dinastía Nieto” acompañaron su féretro hasta el Cementerio de Chitré, donde ya descansa.
El músico presentó quebrantos de salud meses atrás e incluso estuvo hospitalizado.
Su vida
Ceferino Nieto nació en Pesé, el 26 de agosto de 1937, de padre acordeonista y madre cantante. Descolló como intérprete de violín a muy temprana edad, por lo que fue apodado también como el “Heredero de Gelo Córdoba”.
En 1953 inició su carrera musical de modo profesional, grabando discos como “Mi lindo vigía”, “Para un rancho” y “Tu vida y la mía”; su primer éxito fue “Mi linda saloma”.
Más tarde incursionó con éxito en el acordeón, innovando en melodías y convirtiéndose en uno de los primeros en interpretarlo de pie. También, le dio un giro a la música panameña al incluir el bajo eléctrico en su conjunto y experimentar con la cumbia.
Recorrió todo Panamá con sus alegres canciones, entre las que destaca “Adonay” y “Caballo Viejo”.
Nieto también formó a nuevas camadas de músicos, como maestro de la Escuela Nacional de Folklore.