Las telenovelas
Cambios de formato, duración y mensaje han marcado la nueva era de las telenovelas, adaptándose a las preferencias actuales. Esta evolución le ha permitido al televidente ver las historias más cercanas a la realidad, dejando de lado la fantasía
Las telenovelas, también llamadas “culebrones”, han sido parte fundamental de la cultura televisiva latinoamericana, con millones de seguidores que han crecido junto a estos relatos. En Panamá, este fenómeno ha evolucionado de acuerdo con las tendencias internacionales, pero con algunas particularidades locales.
Evolución de las novelas
Luis Gustavo Macías, actor y profesor de teatro, comentó cómo las telenovelas han ido cambiando a lo largo de los años. “El eje central de una telenovela siempre va a ser una historia de amor, ya sea del género que sea: comedia, drama, romance o terror, siempre tiene que estar basado en esta temática”. Sin embargo, destacó: “Las historias ahora son autobiografías de famosos, cantantes, actores, o bien están basadas en hechos reales. Aunque a veces las exageran, son más cercanas a la vida que vivimos, siendo un éxito”.
Macías también recuerda cómo en los años 80, las telenovelas mexicanas y venezolanas dominaban las pantallas. Con títulos emblemáticos como Cristal, Topacio y Esmeralda, estas producciones marcaban el ritmo de la televisión diaria. “Esas novelas llegaban a durar más de ocho meses, hasta un año completo”, señaló. En cambio, hoy en día las telenovelas son más cortas, en formato de serie, y la calidad de las cámaras ha mejorado tanto, que parecen más cine que televisión.
Telenovela panameña
A pesar de que de las producciones extranjeras dominan, Panamá ha tenido su propia incursión en el mundo de las telenovelas. “Linda Labé” es considerada la primera telenovela panameña, y según el actor Agustín Clément, marcó un hito en la historia de la televisión local. “Fue la primera en ofrecer al público panameño una producción diaria, con capítulos de una o media hora”, explicó Clément.