La “metrocultura” pierde fuerza ante el deterioro social en el país
Expertos analizan el aumento de conductas que alteran la convivencia y la llamada “metrocultura”
Durante los últimos meses, usuarios del Metro de Panamá han observado un aumento de conductas que afectan la convivencia en estaciones y vagones, como la venta ambulante, personas que piden dinero, música a alto volumen y actos indebidos, entre ellos orinar o mostrar sus partes íntimas dentro de los trenes.
La situación abre el debate sobre si la llamada “metrocultura” se está debilitando y qué está pasando con las normas de convivencia en la sociedad.
Gilberto Toro, investigador social y sociólogo, destacó que los valores deben practicarse para mantenerse vigentes y explicó que “en momentos de crisis, pueden ganar espacio conductas como el juega vivo”. Detalló que el aumento de usuarios también representa nuevos retos para mantener el orden y que, ante una percepción de falta de control, aparecen personas que buscan sacar ventaja de las circunstancias.
Toro enfatizó que cuando quienes incumplen las normas obtienen beneficios, se genera un mensaje negativo para quienes sí las respetan. Señaló que esto puede verse, por ejemplo, cuando una persona se cuela en una fila y logra entrar primero al vagón, mientras quienes esperan su turno quedan atrás. Por ello, recomendó revisar qué medidas de prevención y control se están aplicando.
El sociólogo José Clemente Lasso explicó que “el fenómeno puede estar relacionado con una flexibilización de las reglas y la supervisión dentro del Metro”. Clemente señaló que, con el paso del tiempo, algunas personas dejan de reconocer o respetar las normas establecidas, situación que desde la sociología puede entenderse como “anomia”.
Lasso resaltó que este comportamiento también refleja cambios entre generaciones y que algunas conductas que antes eran consideradas fuera de la norma comienzan a reproducirse con mayor frecuencia. Expresó que actualmente podría existir un debilitamiento de la metrocultura, especialmente ante la falta de control percibida por los usuarios.
Por su parte, el sociólogo Milcíades Pinzón consideró que el país atraviesa una transformación social en la que están ganando espacio conductas asociadas a los antivalores. Pinzón explicó que factores económicos y sociales también influyen, pues algunas personas actúan desde sus necesidades individuales y dejan en segundo plano las normas de convivencia.
Pinzón enfatizó que este deterioro no se limita al Metro, sino que forma parte de cambios que se observan en otros espacios de la sociedad. Recomendó fortalecer la educación y el papel de los medios de comunicación para promover nuevamente el respeto por las normas, las tradiciones y la convivencia colectiva.
Metro Libre contactó al Metro de Panamá para conocer qué medidas se están tomando frente a estas situaciones, así como las sanciones contempladas para quienes incumplen las normas dentro de sus instalaciones; sin embargo, al cierre de esta nota no se recibió respuesta.