Cultura

El piano volvió a sonar: El emotivo y valiente regreso de Billy Joel a los escenarios

03 de enero de 2026

Hay melodías que el alma no olvida, y Billy Joel demostró que ni siquiera la salud puede silenciar el talento de una leyenda. Tras meses de una difícil ausencia forzada por un diagnóstico de enfermedad cerebral, el “Piano Man” volvió a hacer magia. El escenario no fue un estadio repleto, sino un anfiteatro en Wellington, Florida, donde la sorpresa se transformó en lágrimas de alegría y ovaciones de pie.

El ambiente era casual; el público se había reunido para escuchar a Turnstiles, una banda tributo, sin imaginar que el verdadero protagonista de sus canciones favoritas estaba entre ellos. Con un bastón en mano, un sencillo chaleco de invierno y su característico sombrero negro, Billy Joel caminó hacia el piano. El tiempo pareció detenerse mientras el público, incrédulo, coreaba su nombre como un himno de bienvenida.

Con el humor intacto que lo ha caracterizado por décadas, Joel rompió el hielo con una sonrisa: “No tenía pensado trabajar esta noche”, bromeó ante la multitud, antes de dejar que sus dedos volvieran a deslizarse sobre las teclas.

La energía estalló cuando los primeros acordes de “We Didn’t Start the Fire” llenaron el aire. La voz que ha marcado a generaciones sonó con la fuerza de quien ha extrañado su arte. Luego, junto a la banda de covers que no podía creer lo que estaba viviendo, interpretó una potente versión de “Big Shot”, demostrando que el escenario sigue siendo su hogar natural.

Pero el momento más tierno de la noche no lo protagonizó la música, sino el amor. A los pies del piano, sus hijas pequeñas, Della y Remy, de 10 y 8 años, se convirtieron en sus fans número uno. Entre aplausos y bailes improvisados, las niñas celebraron no solo al músico legendario, sino a la fortaleza de un padre que, a pesar de los desafíos, volvió a sentarse frente a su piano para regalarle al mundo una noche inolvidable.