Al menos 200 niños fortalecen competencias digitales en programa tecnológico de la Universidad de Panamá
El programa educativo “Veranito Feliz”, organizado por la Facultad de Informática, Electrónica y Comunicación de la Universidad de Panamá, concluyó con la participación de 221 niños.
Según informó la Casa de Estudios Superiores, la iniciativa superó la meta inicial y se consolidó como una plataforma de formación temprana en tecnologías digitales, programación y pensamiento computacional.
Desarrollado íntegramente en modalidad virtual, el programa logró una cobertura nacional al integrar a estudiantes de todas las provincias del país, incluyendo Darién y las comarcas.
La profesora Dona Roper, coordinadora del programa, explicó que la estructura académica constó de cinco niveles progresivos, diseñados para acompañar el desarrollo tecnológico de los participantes desde la niñez hasta la adolescencia:
Nivel básico: Introducción a Scratch para fomentar la lógica de programación.
Nivel intermedio: Abordaje de la electrónica aplicada.
Nivel avanzado: Centrado en Python, lenguaje clave en la industria tecnológica.
Nivel excepcional: Integración de metodología de la investigación y creación de mundos virtuales para promover habilidades de análisis y diseño digital.
Como innovación en esta edición, se incorporó un nivel de transición orientado a preparar a los estudiantes para los retos de la premedia, con énfasis en matemáticas apoyadas en tecnología educativa.
“Identificamos que las matemáticas eran uno de los principales obstáculos al llegar a la premedia. Decidimos abordarlas desde un enfoque lúdico y digital, integrando álgebra y geometría con herramientas tecnológicas”, explicó Roper.
El uso de plataformas como GeoGebra permitió a los estudiantes visualizar conceptos espaciales y fortalecer su comprensión mediante entornos interactivos.
El programa se desarrolló en 26 grupos virtuales, acompañados por mentores de las facultades de Economía y Ciencias, así como de las escuelas de Matemáticas e Informática.
“Los llamamos mentores porque su función no es solo enseñar, sino guiar, motivar y potenciar las habilidades tecnológicas de los niños”, subrayó la coordinadora.
Los participantes destacaron el impacto práctico del aprendizaje.
Isabela Rangel, de 12 años, señaló que ahora comprende mejor la programación y la investigación digital; por su parte, Marci Moreno expresó su entusiasmo por Tinkercad, herramienta con la que diseñó modelos 3D y circuitos electrónicos.
Desde la comarca Ngäbe-Buglé, Mabel González, quien lleva cinco años en el programa, resaltó cómo el uso de GeoGebra la ha preparado para los desafíos de la secundaria.
Asimismo, Alejandro Domínguez, de Panamá Oeste, afirmó que los conocimientos adquiridos le han permitido compartir y aplicar lo aprendido con sus compañeros de escuela.