La sociedad actual camina a un ritmo acelerado, por la inmediatez de la tecnología, la polarización digital y las exigencias del día a día, donde cada ciudadano discute los problemas de la realidad nacional como la economía, empleo, comercio y seguridad entre otros. Sin embargo, en la raíz de todos los grandes problemas que afronta la población existe un eje transversal que le hemos puesto pausa, por ser menos atendida, por enfocarse en él juega vivo y es la erosión de los valores éticos y cívicos.
Hablar de honestidad, respeto, empatía, puntualidad y responsabilidad, ya no debe ser parte solo de...