Aún temerosos, los panameños empezaron este sábado a recoger escombros en las zonas afectadas por el terremoto de magnitud 7,7 que, sin provocar muertos, colapsó edificios y destruyó importantes infraestructuras.
“Esto es algo nunca visto, no estábamos preparados para esta clase de eventos”, dice a la AFP Aldulfo Quintero, de 41 años, mientras limpia los escombros de un local en Chitré, capital de la provincia de Herrera, a unos 250 km al suroeste de Ciudad de Panamá.
Según cuenta, tiene “un temor grande” a que el desastre se pueda repetir.
Herrera es, junto a Los Santos, Coclé y Veraguas, una de...