Atravesar las callejuelas de la Ciudad Vieja de Jerusalén es recorrer la cuna donde convergen tres de las religiones más importantes del mundo, al albergar en sus muros los barrios cristiano, judío y musulmán.
Con el inicio de junio y los primeros asomos del calor estival, los viajeros de diversas partes del mundo comienzan a colmar sus calles. Entre ellos, una gran mayoría de peregrinos católicos avanza conmovida, dejándose guiar por el eco de las oraciones que resuenan al cruzar el umbral de la Basílica del Santo Sepulcro, el sagrado epicentro donde la tradición sitúa la unción del cuerpo de Jesús...