El presidente Mulino ya hizo comentarios (muy fuertes) en el pasado sobre el trabajo de los jueces de garantía en este país, que en la percepción dejan a todos los maleantes libres o les dan “casa por cárcel”; gente que empuña armas, roba, intimida vende drogas, en fin, que comete delitos que están tipificados en la ley. Lo peor, el ministro de Seguridad también lo destacó y esta semana la dueña de una joyería dejó en evidencia un caso particular. ¿La pregunta es, qué más deben hacer estos delincuentes para que realmente paguen por sus delitos?