El presidente Donald Trump inicia este viernes el fin de semana de celebraciones por el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos con un viaje a un monumento en el que muchos sospechan le gustaría ver su propio rostro tallado en la roca: el Monte Rushmore.
En la víspera del Día de la Independencia, Trump pronunciará un discurso bajo las enormes cabezas de granito de cuatro de sus legendarios predecesores en el monumento nacional de Dakota del Sur.
Es una imagen adecuada para un presidente que se considera a sí mismo como uno de los grandes, y que en cada etapa ha tratado de convertir...