En su habitación, una paciente de Alzheimer de 83 años toma el teléfono que le tiende una auxiliar de enfermería. Al otro lado de la línea escucha la voz de su nieto Bastien, o mejor dicho, la de una inteligencia artificial que lo suplanta.
"Estoy muy bien, ¿y tú?", responde la enferma, cuya identidad no se revela para proteger su privacidad. "He pagado mis impuestos. Ya no tenemos que pagar nada, ¡y tú tampoco!", añade con orgullo en una residencia del suroeste de Francia.
Una frase que repite a menudo de forma obsesiva a lo largo del día. Es uno de los síntomas de la enfermedad.
La conversación...