El último informe de Transparencia Internacional que mide el índice de corrupción en Las Américas no nos da un buen puntaje. Las historias de sobornos, los casos de concusión, el uso del nepotismo e inclusive de enriquecimiento injustificado o sobreprecio en las obras públicas suman al puntaje negativo que recibimos. El combate a la corrupción, a todos los niveles de la sociedad panameña, es el gran desafío pendiente. No se trata solamente de leyes y compromisos. Se necesita que exista certeza de castigo en todos los casos conocidos.