En apenas un lustro, el mercado laboral ha visto nacer roles que parecen sacados de una novela de ciencia ficción gracias a la inteligencia artificial, pero que hoy son pilares en empresas.
Desde el ingeniero de Prompts, que susurra instrucciones precisas a las máquinas, hasta el Curador de Datos, encargado de que la IA no “alucine”, el trabajo ahora exige una alianza estratégica entre el código y el criterio. Como bien señala el periodista digital Rigoberto Carranza: “La tecnología, más que reemplazar empleos, está rediseñando la forma en que trabajamos y ampliando la demanda de habilidades humanas...