Caso marca un precedente
10 de abril de 2026
La retención de una creadora de contenido esta semana en el país sienta un precedente y es una muestra de que se debe cuidar lo que se comunica. Existe la falsa creencia de que poseer una cuenta en redes sociales otorga libertad para insultar o denigrar a otros sin enfrentar consecuencias legales. Si bien todos tenemos derecho a opinar, debemos hacerlo con respeto y empatía, cuestionándonos cómo nos sentiríamos si esas expresiones se dirigieran a nosotros o a un ser querido.
El problema fundamental no radica en el acto de hablar, sino en el contenido.