Ruta al paraíso
Catorce horas, que ya no sabía cómo acomodar mi trasero, al llegar a San José, advertía que aún me faltaban 5 horas más para llegar a mi destino final.
Montezuma, un pintoresco y hospitalario lugar en la costa costarricense, conocido por su atmosfera bohemia y la gran belleza escénica de sus playas, ríos y cascadas. El pequeño pueblo está rodeado por ribazos acolchados por densos bosques, donde ríos forman cascadas y piscinas naturales, apreciando también grupos de monos cara blanca viven en los bosques. Toda ésta jauja y mezcla multi-étnica, ha convertido este paraíso en un enclave alternativo, parece un poco al Caribe, con casas tradicionales coloridas, artistas itinerantes,una vida animada por doquier y la hospitalidad de doña Gloria. Una de mis experiencias fue sentarme una noche en buena compañía frente al mar y disfrutar de la brisa y vista al Golfo de Nicoya, esperando ansioso la aparición de la luna llena que sale sobre la parte continental de Costa Rica por detrás del Golfo…Se me olvido decirles que este hermoso lugar es conocido también para los amigos como Montefumar. Para terminar, un pensamiento de mi autoría: El cambio es inevitable. Es parte de la vida misma. Si vencemos el miedo, nuestro futuro puede ser maravilloso, solo hay que dar ese primer paso.* El autor es docente.
Ernesto Maytín
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