Hay historias que nos marcan por dentro y que nunca olvidamos. Esta es una de ellas, es la historia de una joven adolescente llamada Lucía.
Era apenas una niña cuándo le diagnosticaron cáncer y empezaron los tratamientos, las quimioterapias, las recaídas y los dolores.
Aun así, ella seguía sonriendo. «Mientras haya vida, hay que vivirla»
En febrero de 2026, sus padres se enteraron de que era el final, no iba a poder curarse y la llevaron a casa para disfrutar sus últimos momentos.
Los padres de Lucía decidieron hacer un viaje en coche por todo el país para vivir el tiempo que les quedaba.
Lucia,...