Panamá es mi campeón, arriba ‘La Roja’
No en muchas ocasiones tenemos la dicha de ver un partido de la final de una copa tan peleado, como la final de la Copa Oro que se dio el pasado domingo. Vimos un partido luchado por ambas escuadras de la mejor manera posible.
Lo cierto es que a mi como panameño, me llena de orgullo la forma en que nuestros gladiadores han defendido nuestra camiseta. No tenemos nada que pedirle a nadie. Tenemos un equipo unido, fuerte y que está llamado hacer cosas mayores.
Puede ser que no ganamos esta final, pero le hemos demostrado al mundo que no seguimos siendo la cenicienta en el fútbol. Todos los panameños debemos sentirnos orgullosos del esfuerzo y gallardía con que nuestro jugadores disputaron esta copa. Dieron el máximo para alzarse con la copa. Estuvieron dando el mejor fútbol del torneo, si lugar a dudas. Tenemos la frente en alto y nos hemos ganado nuestro espacio y respeto entre los mejores del área.
Cada día que pasa vemos una Selección que tiene las facultades para darle muchas alegrías a nuestro pueblo. La verdad es que nuestros muchachos se merecen nuestro respeto, su crecimiento ha sido asombroso y tenemos que darle el mejor de los recibimientos, con todo el apoyo y el amor que nosotros los panameños sabemos darle a nuestros héroes.
No podemos pasar por alto el gran desempeño y profesionalismo que le ha dado a la Selección el entrenador Thomas Christensen. Algunos podemos criticar y no estar de acuerdo con algunas decisiones, pero nos ha demostrado que tiene la capacidad y altura para ser el gran director que es. Tenemos un técnico de lujo y debemos seguir sacando provecho de esto e ir por los próximos retos, entendiendo lógicamente, que podamos clasificar para el próximo mundial en el año 2026. Es un proceso y considero que nuestro entrenador se ha ganado el respeto y cariño de todos los que disfrutamos ver a nuestro equipo.
La Marea Roja es mi campeón y seguirá siéndolo. Nos pusieron a soñar y lograron darnos toda la alegría de ver a nuestra Sele, como le decimos cariñosamente, demostrando ser en la actualidad el equipo a vencer en CONCACAF. Ya no son México y USA los que siempre se alzarán con el título; ya no podrán pensar que la tienen fácil contra Panamá. Esos tiempos se acabaron, tenemos la autoridad y la capacidad para competir de tu a tu.
No podemos dejar que se pierda este crecimiento, debemos seguir trabajando y pensando siempre en que lo mejor está por venir. A veces las derrotas crean los cimientos que se necesitan para lograr los triunfos futuros. Los tiempos de Dios son perfectos y estoy totalmente convencido que nuestra Sele nos dará alegrías más grandes.
Que viva mi Selección, que viva nuestra Marea Roja. Gracias a nuestros guerreros que dieron el todo para traernos ese título, que aunque no lo lograron, son nuestros campeones y están en los corazones de un país entero. * El autor es abogado y exadministrador de la ACODECO.