El país que han convertido en cárcel
Los centros penitenciarios se crean para proteger a la sociedad de los criminales, separarlos del resto, disuadirlos, reeducarlos e impedir que puedan fugarse.
En este mundo de mediciones y “ranking” hay una lista elaborada por World Prision Brief que calcula la población tras las rejas por cada 100 mil habitantes. EEUU ocupa el primer lugar de 222 países; Salvador el segundo, Cuba el sexto y Panamá el número 16, con 395 presos por cada 100 mil habitantes.
En la vida real – y lo digo con sorna- tal vez por el hecho de que las prisiones han fracasado como medio para la reinserción social - hemos convertido a Panamá en una cárcel a cielo abierto.
Casi cuatro millones de habitantes, según el último censo, conviven con delincuentes y se sienten presos de autoridades y de un sistema judicial colapsado, sin credibilidad, que ha convertido al istmo en un gran penal.
¡Es una vergüenza!!. Este pedacito de tierra no aguanta más medidas cautelares de país por cárcel. ¡Por Dios!!! En particular, cuando existen cerca de 16 mil personas privadas de libertad y más de la mitad no han sido condenadas.
A la vuelta de la esquina está la oportunidad de empoderarnos y con el voto romper los barrotes de esta prisión en que nos han confinado los malos políticos, funcionarios y personas. En las urnas dejemos claro la intención de poner fin a nuestra condena y cambiar a estos infractores que tenemos como custodios. El pueblo tiene la última palabra.
María Teresa Patiño Amor
La autora es comunicadora social