EDITORIAL : Guerra a las pandillas
Las disputas que mantienen las organizaciones criminales, por el control del tráfico de drogas, los tumbes y rivalidades internas, tiñen de sangre las calles del país. Los ministerio de Seguridad, Gobierno y Justicia, la Policía Nacional, el Ministerio Público y el Órgano Judicial tienen la responsabilidad de diseñar un plan que permita identificar a los líderes y miembros de las pandillas, los negocios que operan y cómo blanqueo el dinero de la actividad criminal. El trabajo en conjunto es la mejor fórmula para reducir la violencia que pareciera amenaza la tradicional tranquilidad que vive el país. Las pandillas y sus líderes tienen que ser consideradas una amenaza terrorista y la seguridad interna y por ello tienen que ser tratadas de manera enérgica. La propia Asamblea puede contribuir con leyes que le den a las autoridades herramientas legales más fuertes.