Diego García Tasón, el portero de mi corazón
Soy periodista desde hace más de 20 años. He contado muchas historias, pero hoy me cuesta encontrar las palabras para contar una que nos duele en casa. Hoy escribo como tía, con el corazón apretado y toda mi fe puesta en mi sobrino Diego García Tasón.
Diego tiene apenas 17 años y es portero del San Francisco en la Liga Prom y en la Juvenil. En un partido contra el CAI (pasado 21 de octubre), mientras disputaba un balón suelto, chocó con un delantero. El impacto le provocó múltiples fracturas en el rostro, incluidas la mandíbula y el tabique. Hoy está hospitalizado, en cuidados intensivos, a la espera de su operación.
Todavía me cuesta asimilarlo. Detrás del muchacho de 1.98 metros al que llaman «Courtois», sigo viendo al niño que creció jugando con mi hija Isabela. Compartieron juegos, travesuras y tantos momentos que hoy vuelven a mi memoria mientras espero verlo bien.
Diego llegó a nuestras vidas siendo grande desde el primer día. Nació a los ocho meses de embarazo, midió 59 centímetros y pesó ocho libras y media. Hoy, con sus casi dos metros de estatura y 84 kilos, lo sigo mirando con la misma ternura de entonces.
Quiere ser futbolista profesional y trabaja para lograrlo. Cuida su alimentación, se toma en serio cada entrenamiento y sabe que los sueños se construyen con disciplina, constancia y esfuerzo. Lo hemos visto crecer con esa convicción, dedicándole tiempo y corazón a lo que ama.
Ahora nos toca acompañarlo en un momento para el que ninguna familia está preparada. Desde la lesión, mi cuñado no ha vuelto a casa. Permanece en el hospital, aunque las restricciones de cuidados intensivos le impidan acompañarlo todo el tiempo.
Mi hermana va y viene entre el trabajo y el hospital. Mi mamá, está pendiente de cada noticia y cuida de Sofía, la hermana menor de Diego. Cada uno encuentra una manera de ayudar. Así seguimos: esperando, orando y sosteniéndonos unos a otros.
Gracias a mis familiares, amistades, a mis colegas periodistas y a cada persona que ha preguntado por Diego, nos ha escrito o lo ha tenido presente en sus oraciones. En medio de tanta angustia, cada mensaje y cada gesto de cariño nos hacen sentir acompañados y nos dan fuerza.
Diego, mientras esperamos tu operación, quiero que sientas cuánto te queremos y sepas que no tienes que ser fuerte a cada instante. Cuando tengas miedo o te falten fuerzas, aquí estaremos para sostenerte. Este es un momento doloroso en un camino que apenas comienza, y hoy lo más importante es que recibas la atención que necesitas y puedas recuperarte, paso a paso, con paciencia y rodeado de amor. Ya llegará el tiempo de volver a pensar en los entrenamientos, en los partidos y en esos sueños que tanto te ilusionan.
Todo lo que has construido con disciplina, constancia y esfuerzo sigue siendo parte de ti. Confío en que podrás cosechar lo que con tanta dedicación has sembrado. Creo en ti y en las huellas que dejarás en el fútbol de Panamá y, como tanto sueñas, más allá de nuestras fronteras.
No se olviden de su nombre: Diego García Tasón. Para muchos, «Courtois». Para mí, siempre, el portero de mi corazón.
Para donaciones a su operación al Yappy: 6443-1379.
* Periodista.