Opinión

De la clandestinidad a lo digital: LNB 4.0

10 de abril de 2026

La reciente comparecencia del director Isidro Carbonell ante la Asamblea Nacional ha puesto el dedo en la llaga: la lotería clandestina en Panamá no es solo un desafío de seguridad, sino el síntoma de una brecha tecnológica que el Estado ya no puede ignorar. Carbonell acertadamente plantea que, antes de hablar de una legalización que premie la informalidad, debemos transformar nuestra Lotería Nacional de Beneficencia (LNB) en una entidad competitiva y digitalmente robusta. Apoyar la postura de Carbonell implica entender que la lotería clandestina prospera allí donde la burocracia estatal falla. Es imperativo dotar a nuestros billeteros de herramientas digitales que permitan la venta de números fijos, eliminando vicios como el “casado” y compitiendo en accesibilidad con el mercado ilegal. Como defensores del derecho digital, sostenemos que el futuro de la LNB pasa por la trazabilidad. Una migración digital permitirá que cada apuesta contribuya realmente a la beneficencia pública, bajo la supervisión de la Junta de Control de Juegos. Al fortalecer el marco legal con mecanismos de bloqueo administrativo para juegos no autorizados en redes sociales y fomentar una plataforma oficial de vanguardia, protegeremos tanto el patrimonio del Estado como la seguridad del ciudadano. Panamá no necesita legalizar la sombra; necesita iluminar su institución más tradicional con la luz de la innovación tecnológica y la transparencia administrativa. Solo así, la suerte de todos será, finalmente, legal. *Abogado.

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