Nacionales

Un llamado a mantener vivo el nacionalismo y la unidad del país, Obispo de Colón

10 de enero de 2026

Monseñor Manuel Ochogavía, Obispo de Colón, elevó un profundo llamado a la conciencia nacional, destacando la vigencia del nacionalismo como un valor esencial que debe permanecer vivo en el corazón del pueblo panameño, ayer, en el marco de la conmemoración de los Mártires del 9 de Enero de 1964.

El prelado reflexionó durante su homilía sobre el significado histórico del nacionalismo, señalando que no se trata de una postura excluyente, sino de un espíritu de amor, identidad y compromiso con la patria. Lamentó que, en la actualidad, el nacionalismo sea percibido casi como un delito, producto del olvido histórico y del distanciamiento de las nuevas generaciones con las luchas que forjaron la soberanía nacional.

Monseñor Ochogavía recordó que los acontecimientos del 9 de enero de 1964 fueron protagonizados por una generación que asumió con valentía la defensa de la dignidad nacional, la unidad del país y el anhelo de soberanía plena. “Esa lucha no puede quedar reducida a una fecha en el calendario; debe seguir viva en nuestras acciones cotidianas”, expresó.

En ese sentido, resaltó el papel fundamental de la educación como herramienta clave para dar continuidad a la causa nacionalista, afirmando que las aulas no solo deben transmitir conocimientos académicos, sino también ideales, valores e identidad, que fortalezcan el sentido de pertenencia y el compromiso con la nación.

El Obispo advirtió sobre los desafíos actuales que enfrenta el país, señalando que la cultura individualista erosiona los valores nacionales y debilita la unidad social. Asimismo, alertó sobre prácticas y corrientes que no integran ni respetan las tradiciones, los idiomas y los valores que constituyen la esencia de la identidad panameña.

Finalmente, Monseñor Ochogavía hizo un llamado firme a la unidad y la responsabilidad colectiva, exhortando a los ciudadanos a construir un país con un solo espíritu y con ideales comunes. “Tenemos el deber de cuidarnos unos a otros y de mantener viva la lucha nacionalista, porque solo desde la unidad y el compromiso común se puede garantizar el bienestar de todos”, concluyó.

La homilía se convirtió en un emotivo recordatorio de que el sacrificio de los Mártires del 9 de Enero sigue siendo una guía moral y patriótica para las generaciones presentes y futuras.