Monseñor Ulloa llama a mantener la esperanza y la solidaridad con Venezuela tras terremoto
Durante una misa celebrada este domingo en la Catedral Basílica Santa María la Antigua, el arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, elevó una oración por las víctimas del reciente terremoto en Venezuela y expresó su cercanía con el pueblo venezolano, al que exhortó a no perder la esperanza en medio de la adversidad.
La eucaristía fue ofrecida en memoria de los fallecidos, los heridos, las familias afectadas y quienes participan en las labores de rescate y reconstrucción tras el sismo.
Dirigiéndose a la comunidad venezolana, monseñor Ulloa recordó las palabras del Evangelio: “Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y Yo los aliviaré”, y afirmó que ese mensaje representa un consuelo para quienes enfrentan el dolor, la incertidumbre y el desarraigo.
“A Venezuela le han podido quitar muchas cosas durante estos años, pero no le han podido quitar su esperanza”, expresó el arzobispo, al destacar la fortaleza y la fe del pueblo venezolano pese a las dificultades que ha enfrentado en los últimos años.
Asimismo, señaló que la esperanza cristiana “no es una ilusión ingenua ni un optimismo pasajero”, sino la confianza en que Dios acompaña a quienes sufren y puede abrir caminos incluso en los momentos más difíciles.
Ulloa también reiteró el respaldo de la Iglesia panameña a los migrantes venezolanos al manifestar que “esta también es su casa. No queremos que se sientan simplemente acogidos; queremos que se sientan familia”, subrayando que en la Iglesia “no hay extranjeros, porque en Cristo todos somos hijos del mismo Padre”.
El arzobispo hizo un llamado a que la solidaridad se traduzca en acciones concretas e informó que las colectas realizadas este domingo en las parroquias del país serán canalizadas a través de Cáritas Nacional Panamá, en coordinación con Cáritas Venezuela, para apoyar a las familias afectadas por el terremoto.
Finalmente, invitó a los fieles a convertirse en instrumentos de misericordia y a mantener viva la esperanza del pueblo venezolano mediante la oración y el apoyo solidario.