Minsa advierte sobre aumento del Virus Respiratorio Sincitial por temporada de lluvias
El Ministerio de Salud de Panamá (Minsa) instó a la población a fortalecer las medidas de prevención ante el incremento de casos del Virus Respiratorio Sincitial (VRS), principalmente en la población pediátrica.
Al respecto, el Dr. José Cención, pediatra-gastroenterólogo del Centro de Salud de Parque Lefevre, explicó que el VRS es un virus estacional cuyo comportamiento en el país está directamente asociado a la temporada de lluvias, manifestándose como un resfriado común en adultos, pero con el riesgo de desencadenar bronquiolitis en niños menores de dos años.
Las autoridades médicas enfatizaron que entre los sectores con mayor probabilidad de presentar cuadros graves se encuentran los lactantes menores de seis meses, los niños nacidos prematuros, las personas con síndrome de Down, los adultos mayores y los pacientes que padecen displasia broncopulmonar o enfermedades crónicas.
A pesar de que el VRS representa una de las principales causas de morbilidad en menores de cinco años, los expertos aclararon que la mayoría de los niños supera la infección satisfactoriamente. La Dra. Elizabeth Caparó, pediatra-neumóloga del Hospital del Niño, enfatizó que la gran mayoría de los pequeños superan el virus en sus hogares siguiendo cuidados básicos de hidratación, lavados nasales con solución salina y control de la fiebre, siempre bajo recomendación médica.
“Es importante aclarar que no todos los niños que tienen una infección por Virus Respiratorio Sincitial requieren hospitalización, incluso la mayoría puede ser manejado en caso bajo vigilancia”, manifestó.
Además, destacó el valor de la inmunización prenatal como un escudo protector de última generación:
“Las mujeres embarazadas deben acudir a sus controles prenatales e informarse en su instalación de salud sobre la vacuna contra el Virus Respiratorio Sincitial durante el embarazo. Los anticuerpos creados por la madre pasan a través de la placenta al bebé, logrando protegerlo activamente durante sus primeros meses de vida”, puntualizó la neumóloga pediatra del Hospital del Niño.
La clave para mitigar el contagio de este y otros patógenos respiratorios radica en mantener hábitos higiénicos estrictos dentro del núcleo familiar. El Minsa recomienda el lavado frecuente de manos, la desinfección constante de superficies y juguetes, la ventilación de los espacios del hogar, evitar el contacto de personas enfermas con los recién nacidos y asegurar que tanto los niños como sus familiares tengan el esquema de vacunación al día, incluyendo la dosis contra la influenza.
Por último, las autoridades exhortaron a los padres a monitorear con calma pero con atención el estado general de sus hijos, prohibiendo categóricamente la automedicación. Es fundamental acudir de inmediato a una instalación de salud si el menor muestra señales de dificultad respiratoria, tales como respiración rápida, hundimiento entre las costillas (tiraje), aleteo nasal, labios azulados, dificultad para comer o indicios claros de deshidratación.