Ganar las batallas sin derramar sangre, una característica de la historia panameña
Panamá es una nación de paz y de encuentro, que históricamente resuelve sus diferencias y problemas de una forma sosegada, destacó el historiador Vladimir Berrío Lemm.
Resaltó que los mismos hechos del 28 de noviembre de 1821, cuando Panamá declara su independencia del reino de España y se une a Nueva Granada no fue improvisado; por el contrario, fue una acción muy pensada, lo que permitió que se efectuara sin derramar sangre, que evidenció la inteligencia y astucia de los panameños, manifestó el historiador en una entrevista publicada por el Ministerio de Gobierno.
Las declaraciones de Berrío surgen al conmemorarse hoy, 28 de noviembre, 199 años de la independencia de Panamá de España. El Coordinador de la Comisión Nacional de Símbolos de la Nación (CONASINA) subrayó que esa tranquilidad con la que se desarrollaron los hechos permitió que, una vez declarada la emancipación, todo el istmo se encontraba intacto en cuanto a su población, edificación y caminos, lo que facilitó que Panamá funcionara como lo que desde la época colonial lo ha caracterizado, un pueblo eminentemente comercial.
Berrío Lemm recordó que el movimiento independentista del 28 de noviembre de 1821 también fue muy influenciado por las ideas de libertad que inspiraba la independencia de Estados Unidos de 1776, como de la Revolución Francesa del 14 de julio de 1789.
