El mercado negro de animales silvestres

Un mono tití está a la venta en redes sociales por $500.00, mientras que el tráfico de ranas en peligro de extinción avanza desde Panamá hacia Europa. Tan diversa es la fauna panameña como las modalidades para usufructuar con sus especies
  • FOTO EDUARDO ESTRADA | Un ejemplar de la rana de ojos rojos (Agalychnis callidryas), especie perseguida por los traficantes en Panamá para ser exportada hacia otros continentes.
  • FOTO EDUARDO ESTRADA | Un jaguar de Panamá es fotografiado en su hábitat.
      Mario Lara |

      Desde Panamá se exportan ilegalmente especies silvestres al mercado internacional por tres motivos: Para ser usadas en ensayos clínicos de laboratorios o farmacéuticas (primates y ranas), como “objetos” de lujo (guacamayas) y para cruces que den como resultado animales domésticos con características salvajes (felinos).

      “Muchos laboratorios privados en el mundo utilizan especies de animales de los bosques tropicales porque de allí puede salir la cura de una enfermedad”, dijo el ministro de Ambiente, Milciades Concepción.

      Precios 
      Al final,  el costo dependerá de la rareza del animal, la urgencia del comprador y el lugar donde se venda. Por ejemplo, un mono titi puede costar 500 dólares en Panamá, pero ya en   Europa alcanza los 3,000 euros ($3,500). Si hablamos de aves, los pericos y loros rondan los $100.00 y  las guacamayas más de $1,000.

      Entre los anfibios, una diminuta rana flecha es vendida por 3,000 mil euros en el Viejo Continente ($3,500). “El águila arpía puede costar medio millón de dólares en el mercado internacional”, añade Concepción.

      La lista de especies amenazadas es diversa. Desde tucanes hasta los monos carablanca, araña, ardilla, aullador y el mico nocturno. También son perseguidos el venado cola blanca, tapir, puma, tigrillo, yaguarundi y el ocelote.  

      Pero el tráfico no se limita a la especie viva. Otra de las ramificaciones del delito apunta a los “deleites culinarios”.

      “Los asiáticos dicen que la carne del jaguar es afrodisiaca”, comenta Felipe Cruz, comisionado retirado y asesor de seguridad del ministro Concepción. Es especialmente recordado el barrido del pepino de mar en  los océanos de Panamá, porque al igual que el jaguar, es considerado una comida exótica en Asia.

      ¿Cómo funciona la red de tráfico?
      La fiscal Fátima Sánchez, de la Fiscalía Ambiental, explicó el modus operandi. “La especie es capturada por cazadores individuales o grupales, posteriormente llevadas al solicitante primario. La especie puede ser ingresada a criaderos para legalizar su tenencia (valiéndose de documentación falsa), luego de ello negociarla o comercializarla; o  se  exporta al país consumidor”, dijo.

      En lo que va del 2021 han sido aprehendidas 10 personas por el tráfico ilegal de fauna, destaca la fiscal, y añade que la sanción penal por tráfico ilícito de vida silvestre (fauna o flora) oscila entre los 3 a 5 años de prisión.

      Unidad de inteligencia
      Junto al comisionado retirado Felipe Cruz está el mayor Alberto Mejía, a cargo de la división de delitos contra el ambiente de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ). Ambos componen una fuerza de trabajo en pro de la vida silvestre. Mejía, con un título en leyes, comparte un caso particular.  

      Se trató de un operativo para recuperar 326 ranas flechas que venían de las selvas de Bocas del Toro, envasadas en cubitos de plástico (como los usados por restaurantes para el kétchup).  Su destino estaba muy lejos de Panamá. Sin embargo, tras un allanamiento en La Chorrera fueron decomisados los anfibios  y se procesó  a los involucrados de esta red.  

      Este decomiso, comenta Mejía, fue posible a través de una unidad llamada EME (Equipo Multidisciplinario Especializado en Delitos Ambientales), compuesta por MiAmbiente y el Ministerio de Seguridad Pública. 

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      "Usan partes del jaguar para medicinas”

      Ricardo Moreno,  director de la Fundación Yaguará Panamá, reveló que "a nivel internacional se está dando el uso de las partes de los grandes felinos, sobre todo el jaguar en América, para una supuesta medicina tradicional asiática".

      Es precisamente este felino el más amenazado en el país. Moreno dijo que en el país “un jaguar entero es vendido por campesinos e indígenas por un valor entre $300 a $400 a los compradores.  Los colmillos chapados en oro tienen precios de $100 a $150, sin el oro de  $25 a $50. Las pieles tienen también precios  entre $50 a $150”.

      ML | Foto ilustrativa de un ejemplar del águila arpía.

      Causa archivada por desaparición de  arpía
       

      El Ministerio Público confirmó que la causa por la extracción del águila arpía del Parque Summit fue archivada por “falta de elementos de convicción para vincular a persona alguna, pese que se hicieron todas las gestiones”.

      El 30 de junio de 2019 una hembra juvenil arpía, que estaba en proceso de recuperación, desapareció de su jaula. Se presume que fue traficada al mercado internacional, donde podría llegar a tener un valor cercano al millón de dólares.

      La fiscal ambiental Fátima Sánchez manifestó que “la desaparición del águila arpía no se encuadró dentro de los delitos contra la vida silvestre, por ende, no está contemplado dentro de los delitos contra el ambiente y el ordenamiento territorial, toda vez que la sustracción o extracción de la especie no se hizo de su hábitat natural”. Esta investigación fue adelantada por la fiscalía anticorrupción.

      Venta ilegal de especies en redes sociales

      En vista del auge de las ventas clandestinas de especies exóticas en redes sociales, el mayor Alberto Mejía, jefe de la unidad de delitos ambientales, explicó que para contrarrestar este delito se realizan actualmente compras controladas, “en las que marcamos los billetes, hacemos la compra y decomisamos el animal”.

      El catálogo en estas plataformas digitales incluye desde guacamayas tucanes, reptiles diversos hasta  primates   y felinos.

      ML | Una pitón decomisada.

      Importación de pitones al país, el otro negocio

      El tráfico ilegal de especies  también cubre las   importaciones. “Las pitones no son endémicas de Panamá y hay personas que las traen para venderlas como mascotas y reproducirlas”, dice el comisionado retirado Felipe Cruz, asesor  en MiAmbiente.

      Entre las más codiciadas para ser comercializadas están la pitón bola, cuyos precios oscilan entre $3 mil y $6 mil, además de la serpiente reina mexicana (devora a otras víboras).

      ml | Peineta que emplea carey.

      Tortuga carey  es materia prima en la pollera

       En peligro de extinción, la tortuga carey sigue siendo  perseguida por su caparazón. Dicha parte  es usada por algunos artesanos para la fabricación de   la peineta de la pollera nacional. Con ello  buscan una   combinación genuina entre el  oro y el marmoleado del carey.  

      El mayor Alberto Mejía,  de la unidad de delitos ambientales, dijo que “se hicieron operativos en más de 8 joyerías en las cuales se logró incautar este material”.

      Compra de  pericos en las calles, ¿legal o ilegal?

       Algunos se preguntan si se considera  delito la posesión de pericos comprados a vendedores callejeros. El ministro Milciades Concepción dijo que por lo mínimo se “estaría incurriendo en una falta administrativa que tiene una sanción y las sanciones administrativas son multa y decomiso del animal”.

      Stanley Heckadon, científico del Smithsonian

      HECKADON: EL TRÁFICO DATA DE LA  CONSTRUCCIÓN DEL FERROCARRIL

      El tráfico de animales en el Istmo es de vieja data, destaca Stanley Heckadon, científico del Smithsonian  (STRI).

      “El fenómeno se aceleró con la construcción del ferrocarril, los inicios de la navegación a vapor. Luego con la apertura de canal y el turismo. En cuanto al tráfico las preferidas han sido las aves, sobre todo las  que cantan”, dice Heckadon.

      Añadió que el epicentro histórico de compra y venta de aves  era el  mercado municipal al lado del otrora Muelle Fiscal.

       

      Mario Lara
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